|
|
|
Páginas "de
confianza" como fuente de troyanos |
|
|
Un banner de publicidad alojado en MySpace ha conseguido
infectar a más de un millón de usuarios de Windows gracias a una vulnerabilidad
para la que existe parche desde enero de 2006. |
|
|
|
|
|
Por:
vnunet.es
|
Enviar a un amigo
|
Imprimir página |
|
|
|
|
|
No es la primera ni la última vez que esto ocurre. Los anuncios en las páginas
pueden convertir a una web de confianza en una fuente de código no deseado.
Durante este mes de julio, quien navegase a través de MySpace.com con Internet
Explorer no parcheado y privilegios de administrador, quedaba infectado
automáticamente por algún tipo de adware. Al contrario de lo que pueda parecer,
la página MySpace no tiene, en principio, responsabilidad directa sobre el
incidente. Normalmente contratará servicios de publicidad a terceros que se
encargan de seleccionar, alojar y hacer visible la publicidad en su página, y ha
sido a través de este sistema (no se conocen exactamente las causas originales,
si el servidor de publicidad fue comprometido o no) que se ha llegado a infectar
a más de un millón de personas.
El malware se ejecutaba sin permiso, a través de la vulnerabilidad WMF,
parcheada por Microsoft en enero de 2006. Es curioso que se detectara el
problema al visitar la página con Firefox, pues el navegador pedía confirmación
para descargar un archivo en formato wmf que no se había solicitado. Fue así
como se descubrió el pastel. Las versiones actualizadas de Internet Explorer
evitan también la instalación del virus. Investigaciones posteriores hacen
pensar que este ataque permanecía activo en otras webs desde principios de
julio.
Bernardo Quintero, en septiembre de 2005, ya analizó una situación parecida en
una entrada del blog de Laboratorio de Hispasec: "Dilbert intenta infectarme".
La historia se repite pero de una forma todavía más ruin y taimada. En aquella
ocasión, al visitar la (muy recomendable) tira cómica diaria de Dilbert aparecía
una ventana emergente donde se informaba de errores de registro o del sistema de
archivos. Obviamente era falsa, pues el mismo aviso aparecía independientemente
del sistema operativo con que se visitara. La ventana sugería la instalación de
un tal WinFixer 2005 de forma gratuita, de lo contrario el sistema no
funcionaría correctamente. Al intentar declinar la oferta y pulsar en
"cancelar", el programa pretendía instalar un ActiveX, que sin duda no tenía muy
buenas intenciones y donde seguro se alojaba el código necesario para infectar
la máquina. Tras varias tentativas e insistencias, se conseguía convencer al
programa de que realmente no se quería instalar el dudoso programa. El adware
pretendía, no sólo infectar el sistema, sino que tuviese que pagar 40 dólares
por ello. Para colmo, no todos los antivirus detectaban como peligrosa esta
supuesta herramienta.
Esta violenta, intrusiva y fraudulenta campaña de mercadotecnia destinada a
infectar sistemas es conocida desde hace tiempo en Internet. Lo que no es tan
habitual es que el ataque se produzca al visitar páginas de confianza como puede
ser la tira cómica de Dilbert o páginas tan populares como MySpace.com, donde
incluso las defensas pueden verse más relajadas, tanto a nivel técnico (quizás a
estas páginas, desde las opciones del navegador, se les permitan más licencias
que al resto) como a nivel personal (muchos recelarán menos de mensajes que
provengan de páginas a las que son asiduos).
Pero en el caso de MySpace no había opción. No se pretendía convencer al
visitante para que instalase su propio troyano sino que, directamente, se
intentaba aprovechar una vulnerabilidad para ejecutar el código de forma
absolutamente inadvertida para el usuario. Y todo esto, no desde páginas de
dudoso contenido e intenciones, sino desde una reputada página como MySpace,
visitada por millones de usuarios al día. No en vano Alexa califica a
MySpace.com como la sexta página más visitada en Internet. En realidad la
técnica es realmente efectiva para los que intentan infectar sistemas. Consiguen
de esta forma, al colar una infección indirecta a través de publicidad, muchas
más visitas que si tuviesen que convencer a todas esas personas de que visitaran
cualquier enlace llegado a través de spam. El impacto numérico es mucho mayor, y
además, los usuarios acuden por su propia voluntad al foco de infección.
De la "anécdota" con la página de Dilbert se pueden sacar las conclusiones que
ya conocemos. No hay límite para la codicia de algunas "empresas" y no dudan en
emplear todo tipo de técnicas engañosas para captar clientes o víctimas. Con
respecto a MySpace, además de aprender a no fiarnos de ninguna página, sea de
confianza o no, podemos concluir que existen todavía más de un millón (y más de
dos, y de tres...) de personas navegando con Internet Explorer desactualizado
(al menos desde enero) y con privilegios de administrador. Parece que ningún
consejo o advertencia sobre los peligros de Internet hace mella en estos
usuarios.
Si este dato hace que muchos se lleven las manos a la cabeza, hay que recordar
que otros cuantos se las estarán frotando, al comprobar con este ejemplo
práctico lo elevado de su "potencial cuota de mercado" en sus "negocios"
particulares.
Las páginas, por su parte, no deben confiar sus servicios de publicidad a
terceros con dudosa reputación. Incluso estos a veces revenderán sus servicios o
incrustarán banners alojados en páginas que escapen a su control. No está claro
cómo ha llegado hasta ahí una publicidad tan dañina.
En cualquier caso, cae otro mito que ya costó inculcar a los usuarios en su
momento. Si habían comprendido que existía una parte "peligrosa" en Internet
(páginas pornográficas, juego online, archivos en redes p2p, adjuntos
ejecutables...) donde eran conscientes de que podían correr algún riesgo y por
ello tomaban algunas precauciones, si se ha acuñado el término "mal uso" de
Internet, como una práctica en la que se visitan páginas "inapropiadas", este
aprendizaje ya no es válido, queda desfasado e incompleto. Hoy, más que nunca a
través de este tipo de ataques indirectos, cualquier página puede ser fuente de
problemas e infecciones. Toda web, ya sea de música, pornografía, juego en línea
o humor, se convierte en un hostil campo de batalla, donde los sistemas Windows
se convierten en el objetivo preferido y ningún usuario puede ni debe sentirse
seguro.
Ante este panorama, no cabe más que tomar todas las precauciones posibles sin
distinción, en páginas "amigas" o no, e intentar que el negocio de la
"publicidad infecciosa", no les funcione a estos desaprensivos.
15 de agosto de 2006
|