|
|
|
Hace 25 años vino
a nuestras vidas, primero logró su sitio en las empresas ahora en los hogares
digitales, hablamos del PC |
|
|
Se cumplen hoy 25 años del lanzamiento al mercado del ordenador personal,
que se ha convertido en un electrodoméstico de múltiples usos e imprescindible
en el hogar. |
|
|
|
|
|
Por:
elcorreodigital
(Sergio Eguía)
|
Enviar a un amigo
|
Imprimir página |
|
|
|
|
|
El
mundo cambia. Lo que hace 25 años parecía inalcanzable, a los chicos de hoy les
suena a viejo. 'Batallitas' del abuelo. De los nacidos aquel año pocos
recordarán quien ganó el mundial de automovilismo o Wimbledon. Estará en la m
emoria de Fernando Alonso, Roger Federer y quizá de un vetusto '5150 Personal
Computer' abandonado en un rincón del desván. Hace un cuarto de siglo, el 12 de
agosto de 1981, una campaña publicitaria protagonizada por un actor que imitaba
a Charlie Chaplin presentó al mundo el primer PC. Sin duda, un guiño sobre lo
que serían los nuevos 'Tiempos Modernos'.

Aquella "caja" con una pantalla negra
que ponía c:> con unas letras verdes
El 'Gigante Azul' (IBM) lanzaba al mercado, de forma apresurada y sin mucha
confianza, el que se convertiría en el ordenador personal más exitoso de todos
los tiempos. «No teníamos ni idea de que se desarrollaría hacia lo que es hoy»,
comenta Mark Dean, miembro del equipo creador del '5150 PC'. Aquella máquina
mágica costaba 3.000 dólares de la época (el equivalente actual de 6.500),
pesaba 15 kilos y apenas tenía aplicaciones. Esperaban vender unas 2.000
unidades, «como herramienta productiva para las empresas», y sin embargo, la
cifra se disparó. A finales de siglo había más de 500 millones de PCs en todo el
mundo; hoy son 1.000 millones. En España, ocho millones de hogares tienen uno y
los más pequeños aprender a manejarlos antes de decir mamá.
Máquinas de
escribir
«Su
introducción aquí fue como la de una máquina de escribir muy avanzada», recuerda
Enrique Danz, profesor del área de Sistemas de Información en el Instituto de
Empresa. La escasa capacidad de su disco duro impedía instalar programas en
ellos y hacía necesario introducir disquetes continuamente. Era la base del DOS
(Disc Operates System), «el abuelo de todas las máquinas que tenemos hoy»,
apunta Chris García, del Museo de Historia de las Computadoras, en Mountain View,
California.
Y es que, a pesar de las impresionantes mejoras en el rendimiento de los
ordenadores (de medir la capacidad de un procesador en megaherzios se a pasado a
los gigaherzios, mil veces más), «el ordenador sigue siendo básicamente un
montón de hierros. Lo importante es lo que corre por él», indica Danz. El
software, los programas informáticos, son la clave de la popularización del PC.
Algo de lo que se dio cuenta enseguida Bill Gates. Desde el garaje de su casa,
donde instaló su pequeña empresa, se puso en contacto con el 'Gigante Azul' para
comprar los derechos del DOS. Le costaron 50.000 dólares, pero pudo lanzar su
propio sistema operativo, Windows. Fue un fracaso, pero en 1990 perseveró con la
versión 3.1 del mismo programa y su facilidad de manejo copó el 90% de las
computadoras de sobremesa. «Comenzó a verse el PC como una máquina de ocio.
Servía para jugar y algunas para llevar la contabilidad doméstica -comenta Danz-.
Luego llegó Internet y ha pasado a ser algo indispensable, una ventana abierta
al mundo».
Microsoft, el pasatiempo por el que Gates tenía que dejar el coche en la calle,
ha convertido a su fundador en la primera fortuna del planeta. Mientras, IBM
anunciaba en 1993 unas pérdidas de 8.000 millones de dólares, las mayores
reconocidas jamás por una empresa en Estados Unidos.
Con los años, ese extraño aparato «que entraba en los hogares como regalo de
Navidad y cumpleaños» se ha vuelto uno más de la familia. «Lo usamos a todas
horas. Para mirar algo en el diccionario, para grabar música, incluso para ver
la televisión. Internet fue uno de los factores que forzaron la compra de un PC
en España y la posibilidad de intercambiar archivos P2P también contribuyó
bastante», dice Danz.
Brecha digital
Hace 25
años, a nadie se le hubiera ocurrido hablar de 'analfabetismo tecnológico'. Un
fenómeno que ha venido ligado al desarrollo de las nuevas tecnologías y que está
en la base de la 'brecha digital', la distancia entre los que tienen acceso a un
ordenador y los que no. «Debemos recordar que poseer una computadora era también
una forma de diferenciación social. Hoy aún lo es con el acceso a la Red: hay
diferencia entre los que tienen banda ancha y los que usan el teléfono».
En opinión del filósofo Javier Echeverría, las sociedades actuales caminan hacia
un «tercer entorno» diferente a los dos existentes en la historia de la
humanidad: el campo y la ciudad. En una conferencia pronunciada en el Aula de
Cultura de EL CORREO, Echeverría definía ese 'espacio informacional' como «la
interrelación de las tecnologías -teléfono, televisión, tarjetas de crédito,
redes telemáticas - con la coordenada espacio-tiempo». Según este catedrático de
la Universidad del País Vasco y experto en ciencia y tecnología, cada entorno es
creador de su propio espacio social. La gran transformación generada a finales
del siglo XX (fundamentalmente, de la mano de aquel aparato dejado a su suerte
en el mercado por IBM) es consecuencia de la necesidad de abrir un nuevo espacio
contrapuesto a la sociedad agraria y a la industrial. «Lo que no quiere decir
que éste destruye los otros dos; el campo va a seguir existiendo y la ciudad
también».
Dice la canción que 20 años no son nada, pero en ocasiones 25 resultan una
eternidad. En 1981, el trasbordador 'Columbia' inauguraba la era de las
lanzaderas espaciales, el teniente coronel Tejero pasaba una noche en el
Congreso de los Diputados para salir en las portadas de los periódicos del día
siguiente y un ordenador tenía 16 Kbytes de memoria RAM. Hoy tienen 1 GB y todas
estas historias a los más jóvenes les parecerán 'batallitas' de otro tiempo,
cuando no invenciones imposibles. Por cierto, aquel año la Real Sociedad ganó la
Liga.
15 de agosto de 2006
|