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¿ Sexo gratis ?, troyanos y phishing son la 'moneda'
de la factura |
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Ya lo decía Nietzsche, "el sexo es una trampa de la naturaleza para no
extinguirse". Ahora son los phishers los que están utilizando esta trampa como
reclamo para infectar a los usuarios con troyanos y capturar sus claves de
acceso a la banca electrónica. |
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Por:
Vnunet.es (Bernardo
Quintero)
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El
phishing tradicional se presenta en forma de correo electrónico simulando
provenir de la empresa suplantada, la mayoría de las veces una entidad
financiera, e instando al usuario con cualquier excusa a introducir sus claves
en un formulario que realmente envía los datos al phisher.
Aunque simple, llega a ser efectivo. El hecho de que continúen con esa
estrategia lo demuestra por si sólo, sin necesidad de contar con estadísticas o
datos concretos de incidentes reales, tema tabú por otro lado.
Dejando claro que el phishing tradicional es un tema importante, que mueve mucho
dinero, no es menos cierto que en muchas ocasiones es más el ruido que las
nueces. Ruido que suele traducirse en daño a la imagen corporativa, publicidad
negativa difícil de cuantificar, si bien no son pocas las veces que ese efecto
colateral supera a la pérdida directa del ataque, ya que el phisher no obtiene
ningún resultado.
Por una causa u otra, en ocasiones por ambas, el phishing tradicional es sin
duda temido y bien conocido. Sin embargo, pese a su popularidad, no es ni el
único ni, tal vez, el método más efectivo de ataque que utilizan los phishers.
Existe una amenaza oculta, casi fantasma, de la que apenas se tienen datos
globales, y que lleva ya tiempo siendo explotada de forma efectiva por los
phishers: troyanos.
A diferencia del phishing tradicional, los troyanos permiten diversidad de
ataques una vez la máquina del usuario está comprometida. El phishing
tradicional es efectivo en el caso de contraseñas estáticas, requiere que el
usuario se crea que el e-mail fraudulento proviene de su banco, y que meta las
claves en una página cuya dirección no corresponde a la web de su entidad. Amén
de que son rápidamente detectados y su desactivación varía entre pocas horas y,
en el peor de los casos, algunos días.
Por su parte, los troyanos pasan mucho más desapercibidos y pueden capturar los
datos sin levantar sospechas al usuario, no necesitan exponerse al conocimiento
público a través de un spam, y su esperanza de vida es mucho mayor, suelen
descubrirse semanas o meses después de haber iniciado su actividad.
Además, los troyanos no tienen las limitaciones de una página web falsa y pueden
burlar las protecciones más habituales. Un troyano puede capturar tanto las
pulsaciones de teclado, como pequeñas áreas de pantalla alrededor del cursor en
el caso de teclados virtuales, o capturar los datos del formulario en claro,
antes de que el navegador lo pase por SSL. Pueden modificar las páginas que la
web del banco presenta al usuario, o los datos que el usuario envía al servidor
seguro de la entidad, llevar a cabo ataques tipo hombre en medio, vulnerar los
sistemas basados en clave única, tokens, SMS, DNI electrónico, etc.
Una vez una máquina está comprometida, no se puede garantizar la seguridad de
una transacción realizada a través de ella.
En el laboratorio de Hispasec llegamos a analizar más de 50 muestras diarias
distintas de troyanos bancarios, que son enviadas al servicio VirusTotal.
Distinguimos principalmente dos escuelas, internamente las denominamos rusa y
brasileña, que difieren bastante en la estrategia, técnicas utilizadas, y
programación.
Si bien, además del fin común que persiguen (robar claves de acceso a la banca
electrónica), hemos encontrado otro punto en común que suele aparecer con
asiduidad en ambas escuelas: el sexo como reclamo para infectar usuarios.
El sexo es un tema utilizado recurrentemente en ingeniería social (término
utilizado en seguridad informática a las técnicas para engañar al usuario), así
como otras temáticas mucho más románticas. No olvidemos el famoso "iloveyou",
gusano que hiciera aparición en mayo de 2000, y que se propagó por todo el mundo
gracias a que pocos se resistieron a abrir una supuesta carta de amor que
llegaba a su buzón de correo.
En el caso de los troyanos bancarios que nos ocupa las temáticas suelen ser
menos románticas y más explícitas. Pueden llegar adjuntos en un e-mail como una
supuesta foto algo subida de tono, hasta ahora siempre de una fémina, o un
mensaje, tipo spam, que nos invita a visitar una página con contenidos para
adultos.
En ambos casos, y como norma general, el usuario logra visualizar el contenido
que esperaba, lo que minimiza las sospechas de que algo irregular ha ocurrido.
En el caso de los adjuntos el archivo suele ser un ejecutable, con la extensión
real ofuscada y que aparece representado en Windows con el icono utiliza para
los formatos gráficos. Al ser abierto el ejecutable muestra la esperada foto,
pero al mismo tiempo que el usuario se recrea en su visualización, de forma
oculta, el troyano es instalado en su sistema.
En la otra variante ampliamente utilizada, la del mensaje que incita al usuario
a visitar una página, también se muestran los contenidos adultos. En esta
ocasión la página web suele incluir además algún exploit que aprovecha
vulnerabilidades conocidas del navegador, la mayoría de veces contra Internet
Explorer por ser el que mayor cuota de mercado tiene y por tanto, a priori,
augura mayor número de infecciones al atacante.
En el caso de que el usuario no mantenga su sistema actualizado con los últimos
parches de seguridad, el troyano es descargado e instalado en su sistema de
forma oculta mientras visualiza el contenido adulto.
Algunos ejemplos de los contenidos utilizados por los últimos troyanos pueden
encontrarse en: http://blog.hispasec.com/laboratorio/118
Las recomendaciones para prevenir este tipo de infecciones son básicas, por un
lado debemos ignorar todos los mensajes de spam, no abrir sus archivos adjuntos
ni visitar sus enlaces, directamente borrarlos. Las soluciones antispam también
minimizarán el riesgo de recibir este tipo de mensajes.
Por otro lado es fundamental que mantengamos el sistema operativo puntualmente
actualizado con los últimos parches de seguridad. Especial atención a disponer
de la última versión de nuestro navegador. En el caso de Windows, sistema al que
de momento se dirigen este tipo de troyanos, se recomienda activar las
actualizaciones automáticas y/o visitar periódicamente el sitio http://windowsupdate.microsoft.com
Un buen antivirus también será de gran ayuda para prevenir estas vías de
infección y otras estrategias de distribución seguidas por los troyanos
bancarios y el resto del malware.
Como hemos visto, en el terreno virtual también es necesario tomar una serie de
precauciones para disfrutar del sexo de forma segura. Por terminar como
empezamos, con una cita, debemos ser más críticos con lo que nos ofrecen en
Internet y no dejarse ofuscar como Woody Allen, que llegó a decir, "Solo existen
dos cosas importantes en la vida. La primera es el sexo y la segunda no me
acuerdo".
25 de abril de 2006
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