Hablando de seguridad
El
titular que ha transcendido del informe es que Firefox ha tenido más
vulnerabilidades que Internet Explorer en lo que ha transcurrido de año. Sin
embargo, desde Hispasec podemos argumentar que a día de hoy es más seguro
navegar con Firefox que con Internet Explorer.
Este
tipo de informes cuantitativos siempre se presta a debates donde cada parte
implicada hace su propia lectura interesada.
Vamos a
intentar ver desde un punto de vista objetivo que dice el informe de Symantec,
partiendo de que en el equipo de Hispasec se utiliza indistintamente ambos
navegadores entre otros, conviven varias plataformas, sistemas operativos, y no
mantenemos intereses con ningún desarrollador de software.
Por un
lado el informe de Symantec pone de relieve que durante el primer semestre de
2005 Mozilla ha reportado 25 vulnerabilidades en sus navegadores, mientras que
Microsoft en ese mismo periodo ha confirmado 13 vulnerabilidades en Internet
Explorer. Eso es un dato objetivo que en principio inclinaría la balanza
claramente a favor de Internet Explorer.Si en vez de quedarse en ese dato se
sigue leyendo el informe, en el mismo encontramos que de las 25 vulnerabilidades
de Mozilla 8 de ellas fueron consideradas de alto riesgo, el mismo número que en
el caso de Internet Explorer, también 8 de alto riesgo. En este punto ambos
quedarían en tablas.
Un dato no cuantitativo del informe, pero no menos importante, revela que sólo
se han detectado incidentes de explotación masiva de las vulnerabilidades
reportadas en el caso de Internet Explorer, y no en ningún otro navegador. Aquí
se refleja que la navegación con Firefox es más segura que con Internet
Explorer.
Llegados a este punto del informe de Symantec se puede concluir que en lo que va
de año se han publicado oficialmente más vulnerabilidades de Firefox que de
Internet Explorer. En cuanto a las vulnerabilidades de alto riesgo, ambos se
encuentran emparejados. Mientras que a efectos prácticos, en el mundo real y no
en un plano teórico, navegar con Internet Explorer resulta más peligroso ya que
los ataques se siguen dirigiendo de forma mayoritaria al navegador de Microsoft.
El que los atacantes decidan fijar su atención más en Internet Explorer que en
Firefox poco tiene que ver con la facilidad de explotación en aplicaciones de
código abierto o cerrado. De hecho, publicado un parche, sin haber transcendido
detalles sobre como explotar la vulnerabilidad, siempre es más fácil desarrollar
el exploit para una aplicación de la que se tiene acceso al código y que fomenta
el full-disclosure, en vez de tener que recurrir a la ingeniería inversa como
ocurre en casos de aplicaciones cerradas con políticas más restrictivas en la
publicación de vulnerabilidades.
Sin embargo éste no parece ser un handicap importante para los atacantes, y así
lo demostrarían los tiempos de desarrollo y publicación de exploits en ambos
casos. En el informe de Symantec, por ejemplo, se da como media que el tiempo
entre que se publica una vulnerabilidad y desarrollan el exploit ha descendido a
6 días, mientras que sitúa la media en 54 días el tiempo que transcurre entre la
aparición de una vulnerabilidad y la publicación del parche, lo que abre una
ventana de 48 días donde los sistemas pueden ser vulnerables.
Ataques
¿Por
qué los atacantes enfocan en el navegador de Microsoft? La respuesta es obvia,
simplemente es el navegador que tiene mayor cuota de mercado con diferencia, y
los atacantes siempre buscan el máximo rendimiento a sus fechorías. Si cambiaran
las tornas y Firefox tuviera mayor cuota de mercado, tal y como está la
seguridad de ambos navegadores, lo lógico es que el que sufriera más ataques
fuera Firefox.
En cuanto al revuelo suscitado con el informe de Symantec respecto a la
seguridad de los navegadores, se trata de lecturas interesadas. Ya que el fin
del mismo es ofrecer unas estadísticas globales, y en ningún caso se trata de
una metodología pensada para una comparativa entre navegadores.
De hecho existen otros indicadores, no recogidos en el informe de Symantec, que
debieran tenerse en cuenta en una hipotética comparativa de seguridad entre
Firefox e Internet Explorer. Por ejemplo, entre otros:
-
Tiempo de reacción en publicar los parches tras detectarse una
vulnerabilidad.
-
Vulnerabilidades publicadas no corregidas.
-
Tecnologías
aprovechadas por el malware.
El tiempo de reacción es obvio que tiene una repercusión
directa en la seguridad de los navegadores. Si atendemos por ejemplo al dato
facilitado de media en el informe de Symantec, que sitúa en 6 días el
desarrollo de exploits tras publicarse una vulnerabilidad, todo tiempo
adicional que transcurra en la publicación del parche supone una ventaja
para los atacantes en perjuicio de los usuarios. Por ello es muy importante
que la política de parches del desarrollador sea diligente.
En este apartado podemos referenciar a eEye, que mantiene un listado de
vulnerabilidades no publicadas que han sido reportadas por su laboratorio a
los fabricantes de software a la espera de un parche. En este listado
podemos encontrar que Microsoft mantiene 10 vulnerabilidades reportadas sin
parchear.
Por ejemplo, la primera de la lista es considerada crítica por permitir
ejecutar código de forma remota, fue reportada a Microsoft el 29 de marzo de
2005, transcurriendo a día de hoy 121 días sin que aun haya publicado la
correspondiente actualización para corregirla.
Upcoming Advisories
http://www.eeye.com/html/research/upcoming/index.html
El segundo punto también es vital, ya que las
vulnerabilidades no deben contabilizarse en función de los parches oficiales
publicados (como lo hace el informe de Symantec), de lo contrario se podrían
dar situaciones absurdas.
Por ejemplo, en el hipotético caso de que yo fuera un desarrollador de
software al que le han detectado 10 vulnerabilidades y hago caso omiso a los
avisos, y no publico ningún parche, en el informe de Symantec aparecería con
0 vulnerabilidades.
Al hilo de este indicador podemos ver algunos datos gracias a Secunia, según
la cual Internet Explorer mantiene 19 vulnerabilidades sin corregir, frente
a Firefox que tiene sólo 3. Ninguna de estas vulnerabilidades han sido
tenidas en cuenta en el informe de Symantec.
Vulnerabilidades en Internet Explorer
http://secunia.com/product/11/
Vulnerabilidades en Mozilla Firefox
http://secunia.com/product/4227/
Por último también hay que hacer mención a ciertas tecnologías que, sin
contar con vulnerabilidades específicas, son aprovechadas por los atacantes.
Un ejemplo representativo lo podemos encontrar en la tecnología Active-X de
Internet Explorer, muy utilizada en la instalación de dialers, troyanos,
spyware y adware a través de la web.
Conclusiones
Dicho todo lo anterior, y aun partiendo de la base de que
hoy día es más seguro navegar con Firefox porque los ataques van dirigidos
mayoritariamente a usuarios de Windows e Internet Explorer de manera
independiente a la seguridad intrínseca de cada navegador, el principal
origen de incidentes es la falta de actualización.
La mayoría de los exploits utilizados en la web para infectar los sistemas
con malware están desarrollados para vulnerabilidades ya corregidas por los
últimos parches de seguridad. En el caso de Internet Explorer, por ejemplo,
existe un gran parque de usuarios que siguen utilizando una versión 5.X.
También ocurre con Firefox, si bien el volumen es menos considerable porque
su difusión es menor, y eso los atacantes lo tienen en cuenta.
Tanto Mozilla como Microsoft, además de mejorar por diseño sus navegadores,
respecto a los parches deberían acelerar su publicación, mejorar la calidad
de los mismos, y especialmente facilitar mecanismos para su notificación
automática e instalación. De poco sirve publicar parches si finalmente los
usuarios no los aplican.
Desde Hispasec podemos concluir que ambos navegadores están dedicando
recursos y esfuerzos por mejorar su seguridad, y que esta competencia
redunda en beneficio de los usuarios. La seguridad es un proceso, y el
estado actual de las cosas no va a permanecer estático. No se debe hablar en
términos absolutos de si un navegador es más seguro que otro, son muchos los
factores, algunos externos al propio desarrollo del navegador, los que
pueden ir inclinando la balanza a uno u otro lado a lo largo del tiempo.
De manera independiente al navegador que decida utilizar, no en vano es una
opción personal que depende de más factores que el de la seguridad, la
recomendación de Hispasec es que preste especial atención a su
actualización. Y que, en cualquier caso, debemos hacer esfuerzos en
convertir el principal talón de Aquiles, que no es otro que el factor
humano, en un aliado más de la seguridad. La tecnología más segura puede
suponer un riesgo si no se utiliza de forma adecuada.
9 de enero de 2006