El ex
mandatario aún tiene una enorme popularidad a nivel internacional y sus palabras
fueron minuciosamente escuchadas por importantes figuras políticas y
empresariales que se encuentran en el Foro Económico Mundial en Davos.
"En primer lugar me preocupa el cambio climático", dijo Clinton en una
conversación junto al fundador del Foro. "Es lo único que creo que tiene el
poder para terminar con la marcha de la civilización como la conocemos, y a su
vez convertir en irrelevantes e imposibles todos los otros esfuerzos que estamos
haciendo en otros ámbitos", señaló.
Clinton pidió "un concienzudo esfuerzo mundial para desarrollar energía limpia"
que impida una nueva edad de hielo, cuando se extinguieron millones de seres
vivientes y señaló que el actual sistema global "tiende más a agravar que a
aminorar la desigualdad" entre las naciones.
"Creo que no hemos encontrado una forma de promover la integración política y
económica para beneficiar a la mayoría de personas en todas las sociedades",
señaló el ex presidente.
Clinton fue interrumpido en varias ocasiones para ser ovacionado, por ofrecer
además una visión más conciliadora para el mundo que la que muchas de las
personas en la asamblea suelen relacionar con la política estadounidense.
La gente "quiere saber que nosotros (los líderes) estamos de su parte, que les
deseamos lo mejor, que estamos trabajando por ellos", señaló. Pidió a su vez a
los dirigentes mundiales que busquen formas de resolver las "aparentemente
irreconciliables diferencias religiosas y culturales en el mundo". "No se puede
tener una economía o sociedad mundial, o un enfoque global para temas como el de
la salud si no hay una conciencia de comunidad global", señaló.
El fundador del foro, Klaus Schwab, le pidió a Clinton que asesore al futuro
presidente de Estados Unidos, y señaló en broma que ese próximo líder podría ser
su cónyuge Hillary Clinton o estar sentado entre la audiencia, refiriéndose al
senador republicano John McCain.
28 de enero de 2006