|
|
|
El mayor rascacielos del mundo, 508 m de altura y
700.000 toneladas de acero, podría incrementar el número de terremotos (1
de 2) |
|
|
Con sus 508 metros de altura, el edificio Taipei 101 es el más alto del
mundo, y con sus 700.000 toneladas de acero, cemento y cristal, uno de los más
pesados del planeta. Estas gigantescas medidas han hecho a los científicos
levantar la voz de alarma por las posibles implicaciones de la construcción de
este tipo de megaestructuras. |
|
|
|
|
|
Por:
Domótica Viva
|
Enviar a un amigo
|
Imprimir página |
|
|
|
|
|
Taipei
101, el edificio más alto del mundo, se diseñó y construyó para poder hacer
frente a las fuerzas de la Naturaleza absorbiendo sin problemas terremotos que
lleguen a la intensidad 7 de Richter; pero lo que no esperaban sus creadores es
que fuera el edificio quien desencadenara los terremotos.
De
momento, ya hay geólogos que aseguran que la culpa del aumento de actividad
sísmica en Taiwan se debe al Taipei 101, por la presión que ejerce en el suelo
que lo sustenta.
La
actividad sísmica en Taiwan se ha incrementado considerablemente desde la
construcción del rascacielos, en noviembre de 2004. Según algunos científicos,
esta enorme mole de acero ha hecho la ciudad mucho más vulnerable a los
terremotos.
La investigación, realizada por Lin Cheng-horng, geólogo del instituto de
Ciencias de la Tierra de Taiwan, asegura que el estrés que causa el edificio
puede haber reabierto una antigua falla. De estar en lo cierto, peligrarían los
proyectos de construcción de edificios similares, como el Sky City 1000 de
Japón, aunque no sólo los rascacielos tienen la culpa de todo. Algunos grandes
diques, y depósitos subterráneos de basura, también pueden causar problemas si
son demasiado grandes.

Antes de la construcción del Taipei 101, la cuenca donde se asienta la ciudad
era una zona muy estable, sin fallas activas bajo su superficie. Tenía una
actividad sísmica casi inapreciable, con unos dos micro-terremotos (de menos de
magnitud 2 en la escala Richter) al año. Sin embargo, desde que el rascacielos
comenzó a elevarse sobre el horizonte de la ciudad las cosas empezaron a
cambiar. "Durante el periodo de construcción, entre 1997 y 2003, tuvimos dos
micro-terremotos al año, pero desde que acabaron las obras hemos sufrido dos
grandes terremotos (de magnitud 3,8 y 3,2 respectivamente) justamente bajo el
Taipei 101, de suficiente intensidad como para que se sintieran en las
oficinas", señaló el doctor Lin a la agencia Reuters.
Utilizando los datos del proyecto de construcción, el geólogo ha calculado la
presión que ejerce el edificio sobre el subsuelo. El peso del acero y el cemento
es de más de 700.000 toneladas, que se reparten por un área de unos 15.081
metros cuadrados, lo que significa una presión de 4,7 bares en el subsuelo del
edificio. "Este estrés puede transferirse a la corteza terrestre, debido a que
las rocas sedimentarias del subsuelo del edificio son extremadamente blandas. Y
por debajo de esta zona hay una antigua falla que puede haberse reabierto",
sostiene el geólogo en su estudio, que acaba de ser publicado en la revista
Geophysical Research Letters.

continua

6 de diciembre de 2005
|