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Steven Spielberg quiere hacer realidad un viejo sueño
de Hollywood, películas en 3 D |
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Steven Spielberg quiere hacer realidad un viejo sueño de Hollywood,
películas en 3 D sin necesidad de tener que utilizar ningún tipo especial de
gafas. |
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Por:
Domótica Viva
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La
búsqueda de esa tecnología se convirtió en una obsesión para el realizador,
llegando a manifestar que está comprometido en una investigación para patentar
el sistema y que, de conseguirse, significaría una auténtica revolución sin
precedentes para el cine.
Steven
Spielberg, el visionario más influyente de Hollywood, está ocupado en patentar
algo con lo que Hollywood ha estado soñando durante décadas: films 3D que puedan
verse a simple vista, sin ningún tipo especial de gafas.
Spielberg, pionero del blockbuster veraniego con "Tiburón" y de la era de los
efectos especiales computarizados con "Jurassic Park", cree ahora que finalmente
ha llegado la tecnología para los films 3D.
En una entrevista con una revista de Hollywood dejó entrever que está
involucrado en patentar un sistema que introduzca al espectador a formar parte
de la película. "Esta experiencia le sumergirá en la película rodeándole desde
arriba, desde abajo, por todos sus costados", dijo.
Si la tecnología logra aceptación revolucionará los cines, forzándolos a
deshacerse de las pantallas tradicionales y a reemplazarlas con gigantescas
pantallas de plasma especialmente adaptadas para proyectar las imágenes en 3D de
Spielberg. También podría revitalizar la industria del cine, que se enfrenta a
una disminución de público y a una feroz competencia de otros medios de
entretenimiento, tales como los videojuegos avanzados.
Nada menos que de junio de 1915 data la primera proyección en 3D, cuando se
exhibió en Nueva York un film corto, "Jim the Penman", que contenía escenas
rurales; fue recibido como una novedad, y olvidado. En la década de 1950,
nuevamente se dijo que las tres dimensiones habían llegado definitivamente al
cine. Con el lanzamiento de "Bwana Devil", film que mostraba ataques de leones
devoradores de hombres, y con "El monstruo de la laguna negra". Pero una vez más
el formato no consiguió entusiasmar ni imponerse. En 1983, Hollywood volvió a
intentarlo con "Tiburón 3-D", el tercero o cuarto film sobre tiburones asesinos
que se comían estadounidenses. Se hizo célebre el final, con los dientes del
tiburón emergiendo de la pantalla y acercándose al público, escena múltiplemente
recordada entre otras por "Regreso al futuro".
También fue un fracaso, y desde entonces incluso los pornógrafos, los
beneficiarios más obvios del 3D, han sido desalentados por las complejidades
técnicas y los costes.
Un
desafío insuperable
El problema esencial es que, hasta ahora, todos los formatos en 3D han requerido
que los espectadores usen anteojos con un filtro rojo en un ojo y un filtro
verde en el otro. A algunos esto les provoca dolor de cabeza y desorientación.
Descartar esos anteojos es esencial para que el 3D se vuelva popular. Y es
posible que Spielberg tenga un buen sentido del momento: recientemente, varios
grandes fabricantes de productos electrónicos han demostrado que las pantallas
de plasma pueden proyectar imágenes en 3D visibles al ojo desnudo. Uno de ellos,
Opticality Corporation, hizo la demostración de una pantalla 3D de alrededor de
cinco metros de altura por tres metros de ancho, aproximándose al tamaño de una
pantalla de cine. Se cree que la potencial patente de Spielberg describe la
manera de adaptar esas tecnologías para que funcionen a mayor escala.
El requerimiento esencial para el 3D es crear dos imágenes ligeramente
diferentes de cualquier escena y luego proyectar una en el ojo izquierdo y la
otra en el ojo derecho. Hasta ahora, eso se ha logrado usando dos cámaras para
filmar cada escena. Los dos conjuntos de imágenes son luego proyectados de
manera simultánea, pero los anteojos coloreados que usan los espectadores
implican que el ojo izquierdo ve sólo las imágenes de uno de los films, mientras
que el ojo derecho ve las imágenes del otro. Este sistema engaña al cerebro,
haciéndole creer que está viendo una escena tridimensional en vez de una
pantalla plana.
La nueva tecnología emplea el mismo principio, pero en vez de dos cámaras usa
una poderosa computadora para separar cada imagen, como si fuera vista desde
perspectivas ligeramente distintas. Luego, esas imágenes son proyectadas
simultáneamente en la pantalla, pero con ángulos ligeramente distintos. Esto se
hace subdividiendo la pantalla con diminutas bandas de material filtrante.
La
obsesión de Hollywood
Spielberg y otros directores han estado buscando un adelanto en el campo del 3D
durante varios años. Recientemente, Spielberg se reunió con James Cameron,
director de "Titanic", que sigue siendo el film financieramente más exitoso de
la historia, y con George Lucas, creador del universo de "La guerra de las
galaxias", para impulsar a los propietarios de cines estadounidenses a
prepararse para "la revolución 3D".
Sin embargo, Cameron y Lucas mantienen sus opciones independientes. Lucas ha
anunciado su proyecto de producir versiones 3D de los seis films de "La guerra
de las galaxias". Cameron está haciendo su próximo film, una épica de ciencia
ficción, que de momento se llama "Battle Angel", en 3D. Todos ellos, no
obstante, requerirán los detestados anteojos.
Al final, es posible que la tecnología no baste. Peter Guber, productor de films
tales como "Batman" y "Rain Man", dijo la semana pasada: "La gente no va al cine
para admirar la tecnología computarizada, sino por el asombro que les produce.
Hacer una película exitosa siempre depende de la base fundamental: una buena
historia bien contada".
24 de noviembre de 2005
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