|
|
|
La legislación ralentiza los servicios de
localización
|
|
|
Las operadoras estudian nuevos servicios, la tecnología los permite, pero la
legislación española los condena a esperar. Muchas ventajas de la localización
por móvil no se pueden desplegar en España |
|
|
|
|
|
Por:
navegante.com
|
Enviar a
un amigo |
Imprimir página |
|
|
|
|
|
|
|
Frente
a los avances tecnológicos, las cosas de palacio no van despacio sino a paso de
tortuga. Tecnologías socialmente beneficiosas se ven frenadas por la pereza de
la ley en adaptarse.
La localización por móvil es una de ellas. Las operadoras están lanzando muchos
servicios de geolocalización, pero con prudencia por las estrecheces legales. El
servicio Localízame de Movistar, por ejemplo, permite encontrar a cualquiera de
sus clientes si éste ha dado su consentimiento. Pero la Ley de
Telecomunicaciones es muy ambigua en este sentido. El sector anhela su
desarrollo reglamentario para saber hasta dónde puede llegar. Y puede llegar muy
lejos.
El miércoles, HP presentó OpenCall, una plataforma para crear servicios
multimedia inteligentes como la personalización de los tonos de llamada,
publicidad a través del móvil o la identificación musical. Con ésta, basta con
capturar una estrofa de esa canción que no se nos va de la cabeza y el móvil
indicará la tienda más cercana donde comprarla. Las posibilidades comerciales
son enormes. Pero las barreras legales en pro de la privacidad también.
Quizás por ello, las compañías han empezado el despliegue allí donde las
ventajas sociales son indiscutibles. Así, el servicio estadounidense de
localización de emergencia funciona con OpenCall. Y Telefónica tiene la misma
responsabilidad con el 112 en Madrid.
Otro caso es el voto electrónico. “La tecnología ya está lista”, dicen en la
compañía Indra. El pueblo granadino de Jun volverá a ensayar la e-democracia el
14 de marzo. Es decir, se puede y se quiere. Pero el Gobierno les volverá a
negar validez.
22 de febrero de 2004
|