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Conexiones a Internet sin cable Wi-Fi crecen como
setas en EE UU
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Desde cafeterías y restaurantes de comida rápida hasta hoteles,
universidades o incluso estadios deportivos, las conexiones a internet sin cable
Wi-Fi se extienden ya por todas partes en EE UU. |
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Por:
Agencia EFE
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Cuando el
equipo de béisbol "San Francisco Giants" anunció, la semana pasada, que su
estadio dispondrá de conexiones inalámbricas a la red, se puso una vez más de
manifiesto que el acceso a través de Wi-Fi ha llegado ya a los lugares más
variopintos.
Ese mismo día, el gigante de las comunicaciones SBC -que da nombre al estadio de
San Francisco- dijo que ofrecerá Wi-Fi en miles de locales de UPS, la compañía
de transporte urgente.
Los locales de la empresa de mensajería y el estadio son los últimos en sumarse
a un mundo que crece sin parar: según la consultora Gartner, el número de
personas que utiliza Wi-Fi se triplicará de aquí a finales de año, cuando
alcanzará los 30 millones.
No es de extrañar. Cada vez más establecimientos, desde pequeños cafés o
restaurantes hasta cadenas como las cafeterías Starbucks o los restaurantes de
comida rápida McDonalds ofrecen ya este gancho para atraer a la clientela.
Cientos de locales de la cadena de librerías Barnes and Noble y los hoteles
Sheraton se sumaron recientemente al carro del Wi-Fi, una tecnología que permite
acceder a la red a una velocidad entre 50 y 100 veces mayor que la del módem.
La tendencia ha llegado, incluso, a los aires. Lufthansa planea comenzar a
ofrecer conexiones a internet en sus vuelos esta primavera, según dijo
recientemente Scott Carson, vicepresidente de Boeing, a News.com.
En realidad, el plan para ofrecer a internet en la mayor parte de las vuelos ya
sería una realidad si no hubiera sido por los atentados terroristas del 11 de
septiembre del 2001, que obligaron a las aerolíneas a replantearse sus
prioridades.
Mientras, estaciones de tren de la costa atlántica del país y barrios enteros de
diversas ciudades se van sumando a una tecnología que, según un sondeo de Intel
difundido hoy, encabeza la bahía de San Francisco, seguida del condado de
Orange, también en California, Washington, la capital estadounidense, y Austin
(Texas).
En cuanto a las universidades, el estudio del gigante de los microprocesadores
coloca en primer lugar a la de Indiana en Bloomington. El aeropuerto con más
conexiones públicas es el de Dallas-Forth Worth, en Texas, según esta encuesta.
A principios de marzo, la localidad californiana de San José, en el corazón de
Silicon Valley, comenzó a ofrecer acceso gratuito a la red en la zona centro de
la ciudad para potenciar su imagen de centro tecnológico.
San José no es la primera ciudad donde se puede navegar por la red en medio de
la calle.
Los ayuntamientos de Long Beach, cerca de Los Angeles, y Milwaukee (Wisconsin)
son pioneros de una tendencia que iniciaron organizaciones ciudadanas de
Berkeley, San Francisco, Nueva York y otras ciudades.
Mientras, el alcalde de Filadelfia (Pensilvania) dijo recientemente que planea
dotar con Wi-Fi a uno de los parques céntricos de la ciudad, un popular punto de
encuentro de "fans" del monopatín.
Para el analista de la consultora Forrester Charles Golvin, las conexiones Wi-Fi
en lugares públicos ayudarán a atraer más personas a estas áreas, pero es
improbable que se conviertan en un negocio en sí mismas, ya que los clientes no
están dispuestos a pagar.
Otros expertos creen que la tecnología se vendrá abajo tarde o temprano por
motivos de seguridad.
A este grupo pertenece Jon Russo, del proveedor de acceso a la red iPass. Russo
cree que los usuarios demandaran más calidad a medida que se vayan acostumbrando
al servicio.
En ese momento, apunta Russo, "los proveedores de puntos de acceso públicos no
serán capaces de hacer las inversiones necesarias para mejorar la seguridad y la
calidad".
Pero mientras llega ese momento, los espectadores del equipo de béisbol Gigantes
de San Francisco ya pueden combatir el sopor del juego navegando por internet,
mientras los viandantes consultan su correo electrónico en los parques.
5 de abril de 2004
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