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IPv6:
la evolución de un estándar
Fuente:
IDG.es
Por
Adolfo Vázquez
En 1974, Vinton
G. Cerf y Robert E.Kahn propusieron en su artículo “A Protocol for Packet
Network Interconnections” (IEEE Transactions of Communications), un nuevo
núcleo de proto-colos para la transmisión de datos a través de redes
informáticas, el TCP/IP. Desde entonces, este conjunto de protocolos, el
IP (Internet Protocol) y el TCP (Transmisión Control Protocol), ha sufrido
todo tipo de modificaciones a lo largo de los años para primero ir
adaptándose a las primeras redes corporativas y, más tarde, al cambio
cuantitativo que supuso la popularización de Internet.
Si bien el boom de Internet se produjo con la versión 4 de estos
protocolos, debido a la rápida evolución de la Red de redes, varios
expertos del tema, a mediados de la década pasada, propusieron comenzar a
crear un nueva versión del IP. Esta versión estaría diseñada para soportar
las futuras aplicaciones que se estaban anunciando para Internet. Al igual
que todas las propuestas de nuevos estándares, la nueva versión del
protocolo IP, la versión 6, ha sido desarrollada durante algún tiempo por
varios grupos del IETF (Internet Engineer Task Force) que durante el año
1998 empezaron a dar sus primeros frutos, aceptándose como Internet Drafts
(nivel previo de un documento técnico al de request for comment), varias
de las conclusiones a las que llegaron dichos grupos. Si bien hoy aún se
está trabajando en la elaboración de muchos aspectos del IPv6, ya existe
un gran número de Request For Comments, en los cuales el usuario puede ver
las nuevas especificaciones que trae consigo esta nueva versión del IP. En
un principio denominado IPng (Internet Protocol Next Generation), después
de varias propuestas, al final triunfó la denominación de IPv6 (la versión
5 del IP ya fue desarrollada en su momento usándose como parte de otro
conjunto de protocolos de comunicaciones), para esta nueva versión de la
base de la inmensa mayoría de las redes de comunicaciones actuales, entre
ellas Internet.
Hace ya algunos años, allá por 1994, los encargados de controlar el
correcto funcionamiento de la Red, descubrieron la inminente llegada de un
problema con el que no contaban, la falta de direcciones IP, las cuales
son ofrecidas a las compañías, universidades y proveedores de Internet
cuando se conectan a la Red. Esta dirección, al contrario que las de los
usuarios que se conectan sólo un determinado momento, es fija, siempre la
misma, por lo que se puede decir que es como una segunda “dirección
postal”. El problema había sido producido por dos causas. Por un lado, la
falta de suficientes direcciones IP para el creciente número de entidades
que se conectan a la Red de redes día a día y, por otro lado, la mala
gestión de los servidores DNS, lugar donde se guardan las direcciones de
determinadas entidades para acelerar el acceso a las mismas. Ambos
problemas tienen relación con el nefasto reparto de las direcciones IP en
una primera etapa, ya que muchas de estas direcciones son en su mayor
parte infrautilizadas. En un primer momento se pensó en poner solución a
estos problemas añadiendo los correspondientes parches a la versión 4 del
Internet Protocol. Pasado un tiempo se vio que este camino sólo llevaría a
hacer un “trabajo de fontanería” que en absoluto solucionaría todos los
problemas del anterior diseño del IP, y que acarrearía numerosos dolores
de cabeza a los encargados de adaptar las tecnologías multimedia
emergentes, tales como el vídeo bajo demanda, ante este desastroso
panorama. Es por ello que desde un primer momento se dejó de lado la idea
de “parchear” la versión 4 del IP, y realizar en su defecto una nueva
versión del mismo, la 6, la cual, además de solucionar todos los problemas
de su antecesora, sería diseñada para acoger sin ningún problema los
nuevos servicios multimedia.
¿Qué aporta de nuevo esta versión?
Quizás la mayor novedad de cara al usuario sea la adopción de una nueva
anotación para la dirección IP, debido al cambio de la longitud de éste de
los 32 bits de la versión 4 a los 128 bits de la nueva versión. Un cambio
que supone la casi total desaparición del problema de falta de direcciones
IP. Mayor longitud en bits de la dirección IP, implica un mayor tiempo de
descarga, esto también se cumple en el IPv6, con lo cual muchos de los
esfuerzos del equipo creador del protocolo se han dirigido a lograr crear
un protocolo lo suficientemente optimizable para que el incremento de
dígitos en la dirección no supusiera un mayor tiempo en la descarga,
objetivo que se ha conseguido alcanzar, mediante diversas técnicas de
compresión y optimización del mismo. El disponer de más direcciones va a
permitir que progresivamente las herramientas “parche” que se utilizaban
para sacar el máximo partido al anterior esquema de direcciones IP, vayan
a desaparecer poco a poco, sobre todo las pertenecientes a redes
corporativas, las cuales ganarán simplicidad en su diseño.
Otra de las novedades más significativas del IPv6 es que facilita al
máximo el trabajo del administrador de redes. El IPv6 permite una nueva
forma de autoconfiguración de redes, propósito que se había intentado
alcanzar en la versión 4 con soluciones como el DHCP, que en realidad son
precursores de esta nueva funcionalidad que el IPv6 trae de serie. El acto
de configurar una red entera, se reduce a una especie de Plug and Play. El
usuario conecta el nuevo host (elemento de red), a la red IPv6 que desee,
y éste, automáticamente, sabrá su dirección IP, DNS y demás datos
necesarios para su configuración en red, ya que los conseguirá de uno de
sus host vecinos. Esto permite que el tedioso trabajo manual de
configuración terminal por terminal que tenía que llevar a cabo el
administrador de la Red, quede reducido simplemente a conectar el equipo a
la red, para que el mismo se encargue de incluirse en la misma. Aparte de
las evidentes ventajas que tiene esto a la hora de construir una red,
quizás su mayor ventaja reside a la hora de actualizar dicha red, cosa que
sucede demasiado a menudo debido, por ejemplo, al cambio de proveedor de
Internet o al cambio de la configuración interna de la red. Estos cambios
requerirían anteriormente de una costosa mano de obra, pérdida de tiempo y
trabajo, que gracias a esta nueva característica del IPv6 se realiza de
forma automática dejando al administrador de la Red tareas más delicadas.
El mismo caso de actualización automática se aplica a los servidores DNS,
que al igual que en el caso de nuevos hosts, cogen los datos necesarios de
los servidores DNS que les rodean. Junto con estas mejoras en la
configuración y administración de las redes, IPv6 trae consigo nuevas
características de seguridad, de vital importancia teniendo en cuenta el
incipiente crecimiento geométrico del comercio electrónico. IPv6 permite,
entre otras muchas cosas, reconocer la procedencia real de los paquetes,
evitando así que cualquier usuario pueda utilizar de manera no autorizada
un host de confianza para enviar paquetes malignos, utilizando dicho host
como intermediario entre su ordenador y la red corporativa, lo que supone
una especie de firma electrónica en cada paquete, asegurando la
procedencia del mismo. Estas dos características, autoconfiguración y
seguridad, permiten que cualquier host móvil de la red, que se cambia de
posición en la misma frecuentemente, pueda ser reconocido por la misma sin
ningún problema.
Aparte de todas estas nuevas características, el IPv6 aporta dos nuevos
métodos de comunicación bajo demanda. El primero denominado Multicast, que
ya existía en la versión 4, en su anterior versión consistía en un
servicio que mandaba paquetes a todos los servidores de una red desde un
host determinado cuando éste lo decidía así, sin tener en cuenta si estos
servidores habían solicitado o no dichos datos. Este servicio utilizado
entre otras cosas para el envío de vídeo bajo demanda, ha sido mejorado
para la nueva versión del IP, en la cual el envío de la información sólo
se realiza a aquellos hosts que han solicitado dicho servicio, evitando
así el gasto inútil de ancho de banda. Junto con este servicio procedente
de la anterior versión del IP, se ha incluido el Anycast, similar al
Multicast. Anycast permite formar grupos de hosts que actúen como una
entidad dentro de la Red, esto es cuando alguno del grupo tiene que
recibir datos desde un host exterior al grupo, estos serán recibidos a
través del host del grupo Anycast al que pertenezca que mejor posicionado
esté para tal fin. Con tal fin, Anycast podrá ser utilizado entre otras
cosas para ofrecer servicios de acceso a Internet de calidad por parte de
los proveedores de Internet, ya que gracias a este sistema el usuario será
conectado con el servidor que mejor servicio le pueda ofrecer en su
conexión a la Red. El IPv6 está orientado a ser un sistema QoS (Quality of
Service), proveyendo según el tipo de datos (tráfico en general como el
correo, o tráfico urgente como vídeo bajo demanda) el correspondiente
ancho de banda, una de las características esenciales de los proyectos
orientados a crear la nueva Internet, como son Internet 2 y NGI (Next
Generation Internet).
A pesar de todas las nuevas e interesantes características que aporta el
IPv6 no se prevé que éste vaya a sustituir completamente al IPv4 hasta al
menos dentro de diez años. Eso no supone que el IPv6 no pueda ser
utilizado durante ese período, ya que hoy en día es posible utilizarlo en
sistemas como Linux, FreeBSD o NetBSD, aprovechando al máximo sus
características. Este período de transición entre una y otra versión va a
crear un panorama en el cual las dos versiones tendrán que convivir
juntas. Para este fin, ya se han habilitado sistemas que permitirán tener
los dos protocolos instalados a la vez, nada nuevo teniendo en cuenta que
IPv4 ha convivido todos estos años con protocolos como IPX. La actual
evolución de la implantación del IPv6 va a ocasionar que las redes que
soporten este sistema se encuentren separadas unas de otras, lo cual
ocasionará que tengan que atravesar varios hosts IPv4 para que los
paquetes IPv6 lleguen de una a otra. Para hacer posible ese viaje se ha
creado un sistema de tunnelling, que permite encapsular un paquete IPv6
dentro de un IPv4. Teniendo esto en cuenta, el camino a seguir por el
paquete IPv6 desde su envío desde el host IPv6 de la red 1 hasta la
recepción del mismo en el host IPv6 de la red 2 será el siguiente: el
paquete sale del host IPv6, desde donde parte hasta el host híbrido IPv4-IPv6
(soporta los dos protocolos). En este host se creará un paquete IPv4 con
el paquete IPv6 acoplado al mismo, y de esta forma el paquete IPv6 podrá
viajar a través del mar de hosts IPv4 hasta el host híbrido IPv4-IPv6 de
la red 2, el cual separará el paquete IPv6, enviándolo finalmente al host
IPv6 de destino en la red 2.
¿Es necesaria la actualización de IPv4 a IPv6?
Al igual que sucede en la mayoría de las aplicaciones informáticas, quizá
el usuario se pregunte si es realmente necesaria la actualización de sus
sistemas a la nueva versión del protocolo IP, teniendo en cuenta el gasto
en recursos humanos especializados en este campo que dicho cambio supone.
Si bien en la actualidad el IPv6 aún está “en pruebas”, ya existen
proveedores de Internet que comienzan a asignar las nuevas direcciones IP,
permitiendo así que tanto los clientes con dirección IP fija como los que
usan dirección IP dinámica a través de la conexión PPP, se puedan
beneficiar de todas las ventajas del IPv6. El cambio real, en términos
económicos, no requiere una gran inversión a nivel de equipación o
software, sino un cambio en los programas de comunicación de los hosts y
servidores (la mayor parte de los cuales están basados en sistemas Linux/BSD),
por lo que el gasto real se hará en recursos humanos, gasto que más
adelante el inversor amortizará gracias a que el IPv6 permite que la red
se “mantenga sola” ya que ha sido diseñada para que la mayoría de las
tareas de administración que antes realizaba el administrador a mano, sean
ahora realizadas automáticamente por las máquinas que posean este
protocolo. Esta configuración automática de la red permitirá a los
usuarios, entre otras cosas, no tener que preocuparse por configurar los
equipos nuevos o los dispositivos móviles (teléfonos WAP, ordenadores
portátiles, y PDA, entre otros) cuando estos deseen conectar uno a una red
basada en IPv6. Tal es la portabilidad de la versión sexta del protocolo
IP, que sea cual sea el lugar de la red IPv6 donde se conecten cualquiera
de estos dispositivos móviles, estos automáticamente se podrán en
comunicación con los ordenadores, dispositivos y routers, desde donde
fueron configurados en un principio. Esto permite, entre otras cosas, que
un usuario que trabaje con una red corporativa de gran tamaño no tenga que
preocuparse por asignar de manera correcta por ejemplo el servidor DNS.
Con este sistema, la configuración del dispositivo móvil se reduce a
conectar el equipo físicamente a la Red, un sistema que recuerda al Plug
and Play. Pero el soporte de nodos móviles es sólo una de las
características nuevas que el IPv6 añade a la versión anterior de éste.
Junto a esta característica, otra de las que interesará de manera especial
al usuario es la de seguridad en la transmisión de datos. La seguridad de
los datos se divide en dos funciones principales: la primera, que permite
el encapsulado de los paquetes IP para que sean inteligibles a posibles
fisgones de los mismos, mientras que una segunda se encarga de
autentificar la procedencia de dichos paquetes, evitando así diversos
tipos de ataques que se pueden realizar enviando un paquete simulando a un
usuario, hacia un servidor que sea el broadcast de una red, recibiendo por
lo tanto la víctima un ping de respuesta desde todos los servidores de esa
red, sufriendo una especie de ataque DoS (Denial of Service) que hace
algunos meses originó la caída de un “intocable” como Yahoo.com. El
broadcast, aunque ya relegado al IPv4, cuenta con una nueva versión en el
IPv6 llamada Multicast que permite enviar dichos paquetes sólo a los
servidores de la red que lo hayan solicitado, evitando así posibles pings
masivos entre otras cosas.
La otra capa de seguridad del IPv6 es la encriptación, aunque el IPv6 ha
sido diseñado para soportar cualquier algoritmo, asegurando así su
compatibilidad con próximos descubrimientos en este campo, los más usados
por el mismo son los algoritmos MD5 y SHA-1, dos de los que más
reconocimiento mundial tienen. Hay que tener en cuenta que esta
característica de ser un protocolo independiente de cualquier sistema de
encriptación en particular ha sido adoptada teniendo en cuenta el curso
que la criptografía está tomando hoy en día. Cada día son más los usuarios
que se agrupan para, a través de la computación distribuida, poder romper
alguna de esas llaves que proporciona la RSA, una de las empresas punteras
en este campo informático/matemático.
Pero seguramente la mayor ventaja de todas, y la que en parte ha acelerado
el diseño de esta nueva versión del protocolo IP, ha sido la falta de
direcciones IP, debido a la mala gestión en el reparto de éstas que se
hizo en los comienzos de Internet, asignando direcciones IP con
posibilidad de alojar miles de hosts, a compañías que no sobrepasaban los
cien hosts, perdiéndose así un importante rango de direcciones. Para
solucionar esto se han tratado de diseñar todo tipo de soluciones
alternativas, pequeños “parches” para el IPv4 que ampliaran el número de
direcciones IP para la cada vez más creciente comunidad Internet. Para
este fin se diseñó el NAT (Network Address Translator), que permite
utilizar miles de direcciones dentro de la red corporativa mientras que en
Internet dicha red corporativa aparece representada por una o por muy
pocas direcciones IP reales. El NAT ha sido utilizado para poner en duda
la necesidad de una nueva versión del IP, teniendo en cuenta las molestias
que supone el tener que actualizar todo el software que usa el protocolo
IP. Pero, en realidad, la capacidad de solucionar el problema de la falta
de direcciones IP es sólo una de las ventajas que la adopción del IPv6
supone. Junto a esta característica están las anteriormente citadas de
seguridad y encriptación, y la de autoconfiguración, las cuales no se
pasaron ni por asomo por la cabeza de los diseñadores del IPv4. Aunque las
cifras de direcciones que maneja el nuevo protocolo del IP hacen que el
problema de las direcciones haya desaparecido parcialmente, éste aún no ha
desaparecido totalmente debido a que el rango de las direcciones IPv6 no
es infinito y por lo tanto en un futuro se puede llegar a agotar.
Formato de una dirección IPv6
Teniendo en cuenta que las direcciones IPv6 son de 128 bits, las
diferencias frente a las direcciones de 32 bits son evidentes, por lo que
se ha diseñado un formato distinto para las direcciones IPv6. El formato
de una dirección IPv6 se compone de seis partes. En una primera parte se
encuentran tres bits que indican el tipo de servicio que se está
ofreciendo dentro de los posibles que ofrece el formato IPv6, unicast (si
la comunicación se realiza entre dos hosts), multicast (si la comunicación
se realiza entre el host y una serie de servidores que han solicitado
dicha comunicación) y anycast (si la comunicación se realiza entre un host
y el host mejor situado de un conjunto de hosts con los que el host de
partida mantiene una comunicación anycast. Tras este conjunto se encuentra
el TLA (Top Level Aggregators) que, utilizando 13 bits, se utiliza para
identificar a los distintos proveedores globales de Internet. Tal es el
caso de las grandes compañías como IBM, redes universitarias como
Internet2, o proveedores de Internet nacionales o continentales como, por
ejemplo, AT&T o MCI Worldcom. Tras este conjunto de 13 bits se encuentran
8 bits libres, que serán utilizados en un futuro para añadir nuevos
servicios. Tras estos 8 bits se encuentra el NLA (Next Level Agreggators),
que sirve para identificar a los proveedores de Internet grandes, mediante
el uso de 24 bits. Tras el NLA toda la dirección IPv6 restante es
utilizada para localizar a la red local o el host individual. En una
primera parte de 16 bits, llamada SLA (Site Level Agreggator), el
proveedor de Internet aplica su política de direcciones asignando el
mismo, para bien asignarlo a una red local independiente conectada a dicho
proveedor que lo requiera o para distinguir entre los distintos tipos de
usuarios que usan su entrada a Internet. Sea cual sea el caso, tras el SLA
quedan 64 bits que cualquier usuario puede utilizar para conectar de forma
transparente su propia red local casera a Internet a través de su
proveedor de Internet, dejando de lado el fastidioso sistema de traducción
de direcciones NAT. Gracias a este formato, el reconocer la procedencia de
una conexión se reduce a disponer de las correspondientes tablas de
referencia, para así ir descubriendo nivel a nivel el camino que sigue la
conexión del usuario conectado.
¿Qué cambios en el día a día implicará esta nueva versión del IP?
Los beneficios que reporta esta nueva versión del IP para el día a día del
trabajo de administradores y implementadores de redes son más que
notables. Con sólo instalar en los correspondientes sistemas operativos,
las nuevas versiones de las aplicaciones con soporte para IPv6, el sistema
ya estará listo para hacer uso de todas las ventajas de la nueva versión
del protocolo IP. Uno de los escenarios que cambiará de forma radical será
el del instalador y administrador de redes, incluyendo el servicio técnico
de las mismas. Si antes esto requería de un equipo amplio de personas para
redes de un tamaño medio, gracias al IPv6 este trabajo ya se podrá hacer
de forma no presencial. Tras contratar el usuario los servicios de la
empresa, ésta sólo tendrá que enviar a sus empleados para que conecten
físicamente los ordenadores entre si (trabajo que no conlleva demasiado
esfuerzo). Una vez hecho esto, al contrario que en la versión 4, la red se
autoconfigurará completamente, pero no sólo internamente, sino que si la
red tiene una salida a Internet a través de un proveedor de Internet, el
ordenador u ordenadores que se encarguen de unir la red local con dicho
ISP, automáticamente se autoconfigurarán para comunicarse con los del
proveedor. Todo quedará reducido a contratar un servicio de
administración, que se podrá realizar de forma totalmente segura desde un
lugar remoto, una utopía que se daba ya por imposible debido a la
inseguridad que la Red de redes estaba sufriendo en los últimos años. Hay
que tener en cuenta el ahorro en recursos tanto económicos como humanos
que supondrá este nuevo protocolo, dejando que sea la propia red la que se
encargue de autoconfigurarse, con la ventaja que reporta este cambio de
filosofía a los usuarios de ordenadores portátiles o dispositivos móviles.
Pero no sólo será la red local la que se autoconfigure. Como tal, el IPv6
será adoptado por un sinfín de productos de comunicaciones como el
protocolo de comunicaciones que es, por lo que en unos años ya no será
raro ver cómo a través de un teléfono móvil se pueden controlar las
aplicaciones disponibles en el ordenador de la oficina, o como a través de
un reloj de pulsera el usuario puede saber si su red ha sufrido algún
ataque de importancia. Historias de ciencia ficción que hace un par de
años sólo estaban en la mente de algunos "locos".
Pero los beneficios del IPv6 no quedan ahí. Con lo que Internet está
avanzando en estos días, ya es frecuente ver cómo más y más proveedores y
portales de importancia patrocinan los conciertos de músicos y artistas
para ofrecerlos por la Red. Esto antes requería un gran número de
conexiones y líneas de gran capacidad con el consiguiente gasto. Gracias a
la unión de los Jumbograms, paquetes de gran tamaño, a los servicios de
Anycast y Multicast, ya es posible ofrecer una retransmisión de cualquier
evento en directo y con una calidad inmejorable. Gracias al Anycast y al
Multicast el usuario que desee transmitir dicho evento puede desde limitar
la retransmisión del mismo a un grupo reservado de amigos o clientes,
hasta ofrecer varias posibilidades de centros retransmisión, por si alguno
de ellos se ve colapsado debido a la alta demanda por parte de los
internautas, algo que ocurre con demasiada frecuencia en la actualidad, y
que origina en la mayoría de las ocasiones la caída del servidor o
servidores dedicados a tal fin. Gracias al Anycast el usuario podrá
redireccionar el flujo de público de manera que todos queden
convenientemente satisfechos. Esto no serviría de nada sin la posibilidad
de emitir un mayor número de megabytes por paquete IP, ya que el actual
tamaño limita en mucho la velocidad de las líneas de comunicaciones,
incluidas las de las líneas de banda ancha, cuyo ancho de banda está
infrautilizado teniendo en cuenta las velocidades que se pueden llegar a
ofrecer, por ejemplo, en líneas de fibra óptica. Es por ello que con la
llegada de los Jumbograms, paquetes IP que permiten un tamaño de hasta 4
gigabytes en comparación con los actuales que no llegan a un megabyte,
conllevará el aumento geométrico de la velocidad de retransmisión,
esencial en especial para el tan esperado vídeo con calidad digital en
tiempo real.
RFC que tratan sobre el protocolo IPv6.
Nº RFC/Título
1809. Using the Flow Label Field in IPv6
1881. Ipv6 Address Allocation Management
1887. An Architecture for Ipv6 Unicast Address Allocation
1924. A Compact Representation of Ipv6 Addresses
1933. Transition Mechanims for IPv6 Hosts and Routers
2080. RIPng for IPv6
2081. RIPng Protocol Applicability Statement
2133. Basic Socket Interface Extensions for IPv6
2147. TCP and UDP over IPv6 Jumbograms
2185. Routing Aspects of IPv6 Transition
2292. Advanced Sockets API for IPv6
2374. An IPv6 Aggregatable Global Unicast Address Format
2375. IPv6 Munticast Addess Assignments
2428. FTP Extensions for IPv6 and NATs
2460. Internet Protocol, Version 6 (IPv6)
2461. Neighbor Discovery for IP Version 6 (IPv6)
2462. IPv6 Stateless Address Autoconfiguration
2463. Internet Control Message Protocol (ICMPv6) for IPv6
2464. Transmission of IPv6 packets over Ethernet Networks
2465. Management Information Base for IP Version 6
2466. Management Information Base for IPv6: ICMPv6 Group
2467. Transmission of IPv6 packets over FDDI Networks
2470. Transmission of IPv6 packets over Token Ring Networks
2470. IPv6 Testing Address Allocation
2472. IP Version 6 over PPP
2473. Generic Packet Tunneling IPv6 Specification
2474. Definition of the Differentiated Services Field on IPv4/6
Éste es el listado actual de los RFC que tratan sobre el IPv6, en breve y
debido a que este listado se encuentra aún en desarrollo es posible que
alguno de estos RFC sea sustituido por uno más actualizado.
6bone, la primera red basada totalmente en IPv6
Una de las primeras experiencias en la implantación de la nueva versión
del protocolo IP en una red ha sido la red 6bone, formado por diseñadores,
ingenieros y expertos del todo el planeta. Esta red experimental está
abierta a todas las instituciones o particulares que deseen colaborar como
beta testers de esta nueva filosofía de red. 6bone está incluida en
Internet, es una subred de ésta, dentro de la cual se encuentran subredes
como la WIDE japonesa. En España, las instituciones participantes se
reducen a un par de compañías de telecomunicaciones, tres universidades y
la red académica RedIRIS, una habitual de todas estas nuevas experiencias.
Para más información se puede consultar su sitio Web en la dirección
http://www.6bone.net
Jumbograms
Uno de los mayores problemas que han tenido los centros de investigación y
las compañías que manejan un gran número de datos, como, por ejemplo,
bases de datos masivas, ha sido el retardo que supone el límite que la
versión 4 del IP impone a los paquetes IP, no más de 64 KB. Esto ha
ocasionado que dichas compañías y centros de investigación hayan tenido
que desarrollar sus propias aplicaciones y protocolos para lograr una
mayor velocidad en la transmisión de datos a través de las redes
informáticas. Es por ello que un grupo de centros de investigación han
desarrollado HIPPI, un protocolo de comunicaciones por red que permite
transmitir paquetes de hasta 4GB, llamados Jumbograms. Aunque estos
paquetes en un principio no podían ser soportados por el IPv4, la versión
6 sí permite transmitirlos tras realizar las pertinentes y también
complicadas adaptaciones necesarias del Internet Protocol. Esto ha
ocasionado que sólo centros muy especializados se hayan puesto manos a la
obra en este proyecto. De esos esfuerzos ha sido posible que aunque
ninguna de las aplicaciones comerciales soporte este tipo de paquetes, el
proyecto INRA, encargado de adaptar el IPv6 para los sistemas BSD (NetBSD,
FreeBSD, OpenBSD), sí haya incluido soporte para Jumbograms en sus
distribuciones.
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