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IPv6: la evolución de un estándar

Fuente: IDG.es Por Adolfo Vázquez

En 1974, Vinton G. Cerf y Robert E.Kahn propusieron en su artículo “A Protocol for Packet Network Interconnections” (IEEE Transactions of Communications), un nuevo núcleo de proto-colos para la transmisión de datos a través de redes informáticas, el TCP/IP. Desde entonces, este conjunto de protocolos, el IP (Internet Protocol) y el TCP (Transmisión Control Protocol), ha sufrido todo tipo de modificaciones a lo largo de los años para primero ir adaptándose a las primeras redes corporativas y, más tarde, al cambio cuantitativo que supuso la popularización de Internet.

Si bien el boom de Internet se produjo con la versión 4 de estos protocolos, debido a la rápida evolución de la Red de redes, varios expertos del tema, a mediados de la década pasada, propusieron comenzar a crear un nueva versión del IP. Esta versión estaría diseñada para soportar las futuras aplicaciones que se estaban anunciando para Internet. Al igual que todas las propuestas de nuevos estándares, la nueva versión del protocolo IP, la versión 6, ha sido desarrollada durante algún tiempo por varios grupos del IETF (Internet Engineer Task Force) que durante el año 1998 empezaron a dar sus primeros frutos, aceptándose como Internet Drafts (nivel previo de un documento técnico al de request for comment), varias de las conclusiones a las que llegaron dichos grupos. Si bien hoy aún se está trabajando en la elaboración de muchos aspectos del IPv6, ya existe un gran número de Request For Comments, en los cuales el usuario puede ver las nuevas especificaciones que trae consigo esta nueva versión del IP. En un principio denominado IPng (Internet Protocol Next Generation), después de varias propuestas, al final triunfó la denominación de IPv6 (la versión 5 del IP ya fue desarrollada en su momento usándose como parte de otro conjunto de protocolos de comunicaciones), para esta nueva versión de la base de la inmensa mayoría de las redes de comunicaciones actuales, entre ellas Internet.

Hace ya algunos años, allá por 1994, los encargados de controlar el correcto funcionamiento de la Red, descubrieron la inminente llegada de un problema con el que no contaban, la falta de direcciones IP, las cuales son ofrecidas a las compañías, universidades y proveedores de Internet cuando se conectan a la Red. Esta dirección, al contrario que las de los usuarios que se conectan sólo un determinado momento, es fija, siempre la misma, por lo que se puede decir que es como una segunda “dirección postal”. El problema había sido producido por dos causas. Por un lado, la falta de suficientes direcciones IP para el creciente número de entidades que se conectan a la Red de redes día a día y, por otro lado, la mala gestión de los servidores DNS, lugar donde se guardan las direcciones de determinadas entidades para acelerar el acceso a las mismas. Ambos problemas tienen relación con el nefasto reparto de las direcciones IP en una primera etapa, ya que muchas de estas direcciones son en su mayor parte infrautilizadas. En un primer momento se pensó en poner solución a estos problemas añadiendo los correspondientes parches a la versión 4 del Internet Protocol. Pasado un tiempo se vio que este camino sólo llevaría a hacer un “trabajo de fontanería” que en absoluto solucionaría todos los problemas del anterior diseño del IP, y que acarrearía numerosos dolores de cabeza a los encargados de adaptar las tecnologías multimedia emergentes, tales como el vídeo bajo demanda, ante este desastroso panorama. Es por ello que desde un primer momento se dejó de lado la idea de “parchear” la versión 4 del IP, y realizar en su defecto una nueva versión del mismo, la 6, la cual, además de solucionar todos los problemas de su antecesora, sería diseñada para acoger sin ningún problema los nuevos servicios multimedia.

¿Qué aporta de nuevo esta versión?

Quizás la mayor novedad de cara al usuario sea la adopción de una nueva anotación para la dirección IP, debido al cambio de la longitud de éste de los 32 bits de la versión 4 a los 128 bits de la nueva versión. Un cambio que supone la casi total desaparición del problema de falta de direcciones IP. Mayor longitud en bits de la dirección IP, implica un mayor tiempo de descarga, esto también se cumple en el IPv6, con lo cual muchos de los esfuerzos del equipo creador del protocolo se han dirigido a lograr crear un protocolo lo suficientemente optimizable para que el incremento de dígitos en la dirección no supusiera un mayor tiempo en la descarga, objetivo que se ha conseguido alcanzar, mediante diversas técnicas de compresión y optimización del mismo. El disponer de más direcciones va a permitir que progresivamente las herramientas “parche” que se utilizaban para sacar el máximo partido al anterior esquema de direcciones IP, vayan a desaparecer poco a poco, sobre todo las pertenecientes a redes corporativas, las cuales ganarán simplicidad en su diseño.

Otra de las novedades más significativas del IPv6 es que facilita al máximo el trabajo del administrador de redes. El IPv6 permite una nueva forma de autoconfiguración de redes, propósito que se había intentado alcanzar en la versión 4 con soluciones como el DHCP, que en realidad son precursores de esta nueva funcionalidad que el IPv6 trae de serie. El acto de configurar una red entera, se reduce a una especie de Plug and Play. El usuario conecta el nuevo host (elemento de red), a la red IPv6 que desee, y éste, automáticamente, sabrá su dirección IP, DNS y demás datos necesarios para su configuración en red, ya que los conseguirá de uno de sus host vecinos. Esto permite que el tedioso trabajo manual de configuración terminal por terminal que tenía que llevar a cabo el administrador de la Red, quede reducido simplemente a conectar el equipo a la red, para que el mismo se encargue de incluirse en la misma. Aparte de las evidentes ventajas que tiene esto a la hora de construir una red, quizás su mayor ventaja reside a la hora de actualizar dicha red, cosa que sucede demasiado a menudo debido, por ejemplo, al cambio de proveedor de Internet o al cambio de la configuración interna de la red. Estos cambios requerirían anteriormente de una costosa mano de obra, pérdida de tiempo y trabajo, que gracias a esta nueva característica del IPv6 se realiza de forma automática dejando al administrador de la Red tareas más delicadas.

El mismo caso de actualización automática se aplica a los servidores DNS, que al igual que en el caso de nuevos hosts, cogen los datos necesarios de los servidores DNS que les rodean. Junto con estas mejoras en la configuración y administración de las redes, IPv6 trae consigo nuevas características de seguridad, de vital importancia teniendo en cuenta el incipiente crecimiento geométrico del comercio electrónico. IPv6 permite, entre otras muchas cosas, reconocer la procedencia real de los paquetes, evitando así que cualquier usuario pueda utilizar de manera no autorizada un host de confianza para enviar paquetes malignos, utilizando dicho host como intermediario entre su ordenador y la red corporativa, lo que supone una especie de firma electrónica en cada paquete, asegurando la procedencia del mismo. Estas dos características, autoconfiguración y seguridad, permiten que cualquier host móvil de la red, que se cambia de posición en la misma frecuentemente, pueda ser reconocido por la misma sin ningún problema.

Aparte de todas estas nuevas características, el IPv6 aporta dos nuevos métodos de comunicación bajo demanda. El primero denominado Multicast, que ya existía en la versión 4, en su anterior versión consistía en un servicio que mandaba paquetes a todos los servidores de una red desde un host determinado cuando éste lo decidía así, sin tener en cuenta si estos servidores habían solicitado o no dichos datos. Este servicio utilizado entre otras cosas para el envío de vídeo bajo demanda, ha sido mejorado para la nueva versión del IP, en la cual el envío de la información sólo se realiza a aquellos hosts que han solicitado dicho servicio, evitando así el gasto inútil de ancho de banda. Junto con este servicio procedente de la anterior versión del IP, se ha incluido el Anycast, similar al Multicast. Anycast permite formar grupos de hosts que actúen como una entidad dentro de la Red, esto es cuando alguno del grupo tiene que recibir datos desde un host exterior al grupo, estos serán recibidos a través del host del grupo Anycast al que pertenezca que mejor posicionado esté para tal fin. Con tal fin, Anycast podrá ser utilizado entre otras cosas para ofrecer servicios de acceso a Internet de calidad por parte de los proveedores de Internet, ya que gracias a este sistema el usuario será conectado con el servidor que mejor servicio le pueda ofrecer en su conexión a la Red. El IPv6 está orientado a ser un sistema QoS (Quality of Service), proveyendo según el tipo de datos (tráfico en general como el correo, o tráfico urgente como vídeo bajo demanda) el correspondiente ancho de banda, una de las características esenciales de los proyectos orientados a crear la nueva Internet, como son Internet 2 y NGI (Next Generation Internet).

A pesar de todas las nuevas e interesantes características que aporta el IPv6 no se prevé que éste vaya a sustituir completamente al IPv4 hasta al menos dentro de diez años. Eso no supone que el IPv6 no pueda ser utilizado durante ese período, ya que hoy en día es posible utilizarlo en sistemas como Linux, FreeBSD o NetBSD, aprovechando al máximo sus características. Este período de transición entre una y otra versión va a crear un panorama en el cual las dos versiones tendrán que convivir juntas. Para este fin, ya se han habilitado sistemas que permitirán tener los dos protocolos instalados a la vez, nada nuevo teniendo en cuenta que IPv4 ha convivido todos estos años con protocolos como IPX. La actual evolución de la implantación del IPv6 va a ocasionar que las redes que soporten este sistema se encuentren separadas unas de otras, lo cual ocasionará que tengan que atravesar varios hosts IPv4 para que los paquetes IPv6 lleguen de una a otra. Para hacer posible ese viaje se ha creado un sistema de tunnelling, que permite encapsular un paquete IPv6 dentro de un IPv4. Teniendo esto en cuenta, el camino a seguir por el paquete IPv6 desde su envío desde el host IPv6 de la red 1 hasta la recepción del mismo en el host IPv6 de la red 2 será el siguiente: el paquete sale del host IPv6, desde donde parte hasta el host híbrido IPv4-IPv6 (soporta los dos protocolos). En este host se creará un paquete IPv4 con el paquete IPv6 acoplado al mismo, y de esta forma el paquete IPv6 podrá viajar a través del mar de hosts IPv4 hasta el host híbrido IPv4-IPv6 de la red 2, el cual separará el paquete IPv6, enviándolo finalmente al host IPv6 de destino en la red 2.

¿Es necesaria la actualización de IPv4 a IPv6?

Al igual que sucede en la mayoría de las aplicaciones informáticas, quizá el usuario se pregunte si es realmente necesaria la actualización de sus sistemas a la nueva versión del protocolo IP, teniendo en cuenta el gasto en recursos humanos especializados en este campo que dicho cambio supone. Si bien en la actualidad el IPv6 aún está “en pruebas”, ya existen proveedores de Internet que comienzan a asignar las nuevas direcciones IP, permitiendo así que tanto los clientes con dirección IP fija como los que usan dirección IP dinámica a través de la conexión PPP, se puedan beneficiar de todas las ventajas del IPv6. El cambio real, en términos económicos, no requiere una gran inversión a nivel de equipación o software, sino un cambio en los programas de comunicación de los hosts y servidores (la mayor parte de los cuales están basados en sistemas Linux/BSD), por lo que el gasto real se hará en recursos humanos, gasto que más adelante el inversor amortizará gracias a que el IPv6 permite que la red se “mantenga sola” ya que ha sido diseñada para que la mayoría de las tareas de administración que antes realizaba el administrador a mano, sean ahora realizadas automáticamente por las máquinas que posean este protocolo. Esta configuración automática de la red permitirá a los usuarios, entre otras cosas, no tener que preocuparse por configurar los equipos nuevos o los dispositivos móviles (teléfonos WAP, ordenadores portátiles, y PDA, entre otros) cuando estos deseen conectar uno a una red basada en IPv6. Tal es la portabilidad de la versión sexta del protocolo IP, que sea cual sea el lugar de la red IPv6 donde se conecten cualquiera de estos dispositivos móviles, estos automáticamente se podrán en comunicación con los ordenadores, dispositivos y routers, desde donde fueron configurados en un principio. Esto permite, entre otras cosas, que un usuario que trabaje con una red corporativa de gran tamaño no tenga que preocuparse por asignar de manera correcta por ejemplo el servidor DNS. Con este sistema, la configuración del dispositivo móvil se reduce a conectar el equipo físicamente a la Red, un sistema que recuerda al Plug and Play. Pero el soporte de nodos móviles es sólo una de las características nuevas que el IPv6 añade a la versión anterior de éste.

Junto a esta característica, otra de las que interesará de manera especial al usuario es la de seguridad en la transmisión de datos. La seguridad de los datos se divide en dos funciones principales: la primera, que permite el encapsulado de los paquetes IP para que sean inteligibles a posibles fisgones de los mismos, mientras que una segunda se encarga de autentificar la procedencia de dichos paquetes, evitando así diversos tipos de ataques que se pueden realizar enviando un paquete simulando a un usuario, hacia un servidor que sea el broadcast de una red, recibiendo por lo tanto la víctima un ping de respuesta desde todos los servidores de esa red, sufriendo una especie de ataque DoS (Denial of Service) que hace algunos meses originó la caída de un “intocable” como Yahoo.com. El broadcast, aunque ya relegado al IPv4, cuenta con una nueva versión en el IPv6 llamada Multicast que permite enviar dichos paquetes sólo a los servidores de la red que lo hayan solicitado, evitando así posibles pings masivos entre otras cosas.

La otra capa de seguridad del IPv6 es la encriptación, aunque el IPv6 ha sido diseñado para soportar cualquier algoritmo, asegurando así su compatibilidad con próximos descubrimientos en este campo, los más usados por el mismo son los algoritmos MD5 y SHA-1, dos de los que más reconocimiento mundial tienen. Hay que tener en cuenta que esta característica de ser un protocolo independiente de cualquier sistema de encriptación en particular ha sido adoptada teniendo en cuenta el curso que la criptografía está tomando hoy en día. Cada día son más los usuarios que se agrupan para, a través de la computación distribuida, poder romper alguna de esas llaves que proporciona la RSA, una de las empresas punteras en este campo informático/matemático.

Pero seguramente la mayor ventaja de todas, y la que en parte ha acelerado el diseño de esta nueva versión del protocolo IP, ha sido la falta de direcciones IP, debido a la mala gestión en el reparto de éstas que se hizo en los comienzos de Internet, asignando direcciones IP con posibilidad de alojar miles de hosts, a compañías que no sobrepasaban los cien hosts, perdiéndose así un importante rango de direcciones. Para solucionar esto se han tratado de diseñar todo tipo de soluciones alternativas, pequeños “parches” para el IPv4 que ampliaran el número de direcciones IP para la cada vez más creciente comunidad Internet. Para este fin se diseñó el NAT (Network Address Translator), que permite utilizar miles de direcciones dentro de la red corporativa mientras que en Internet dicha red corporativa aparece representada por una o por muy pocas direcciones IP reales. El NAT ha sido utilizado para poner en duda la necesidad de una nueva versión del IP, teniendo en cuenta las molestias que supone el tener que actualizar todo el software que usa el protocolo IP. Pero, en realidad, la capacidad de solucionar el problema de la falta de direcciones IP es sólo una de las ventajas que la adopción del IPv6 supone. Junto a esta característica están las anteriormente citadas de seguridad y encriptación, y la de autoconfiguración, las cuales no se pasaron ni por asomo por la cabeza de los diseñadores del IPv4. Aunque las cifras de direcciones que maneja el nuevo protocolo del IP hacen que el problema de las direcciones haya desaparecido parcialmente, éste aún no ha desaparecido totalmente debido a que el rango de las direcciones IPv6 no es infinito y por lo tanto en un futuro se puede llegar a agotar.

Formato de una dirección IPv6

Teniendo en cuenta que las direcciones IPv6 son de 128 bits, las diferencias frente a las direcciones de 32 bits son evidentes, por lo que se ha diseñado un formato distinto para las direcciones IPv6. El formato de una dirección IPv6 se compone de seis partes. En una primera parte se encuentran tres bits que indican el tipo de servicio que se está ofreciendo dentro de los posibles que ofrece el formato IPv6, unicast (si la comunicación se realiza entre dos hosts), multicast (si la comunicación se realiza entre el host y una serie de servidores que han solicitado dicha comunicación) y anycast (si la comunicación se realiza entre un host y el host mejor situado de un conjunto de hosts con los que el host de partida mantiene una comunicación anycast. Tras este conjunto se encuentra el TLA (Top Level Aggregators) que, utilizando 13 bits, se utiliza para identificar a los distintos proveedores globales de Internet. Tal es el caso de las grandes compañías como IBM, redes universitarias como Internet2, o proveedores de Internet nacionales o continentales como, por ejemplo, AT&T o MCI Worldcom. Tras este conjunto de 13 bits se encuentran 8 bits libres, que serán utilizados en un futuro para añadir nuevos servicios. Tras estos 8 bits se encuentra el NLA (Next Level Agreggators), que sirve para identificar a los proveedores de Internet grandes, mediante el uso de 24 bits. Tras el NLA toda la dirección IPv6 restante es utilizada para localizar a la red local o el host individual. En una primera parte de 16 bits, llamada SLA (Site Level Agreggator), el proveedor de Internet aplica su política de direcciones asignando el mismo, para bien asignarlo a una red local independiente conectada a dicho proveedor que lo requiera o para distinguir entre los distintos tipos de usuarios que usan su entrada a Internet. Sea cual sea el caso, tras el SLA quedan 64 bits que cualquier usuario puede utilizar para conectar de forma transparente su propia red local casera a Internet a través de su proveedor de Internet, dejando de lado el fastidioso sistema de traducción de direcciones NAT. Gracias a este formato, el reconocer la procedencia de una conexión se reduce a disponer de las correspondientes tablas de referencia, para así ir descubriendo nivel a nivel el camino que sigue la conexión del usuario conectado.

¿Qué cambios en el día a día implicará esta nueva versión del IP?

Los beneficios que reporta esta nueva versión del IP para el día a día del trabajo de administradores y implementadores de redes son más que notables. Con sólo instalar en los correspondientes sistemas operativos, las nuevas versiones de las aplicaciones con soporte para IPv6, el sistema ya estará listo para hacer uso de todas las ventajas de la nueva versión del protocolo IP. Uno de los escenarios que cambiará de forma radical será el del instalador y administrador de redes, incluyendo el servicio técnico de las mismas. Si antes esto requería de un equipo amplio de personas para redes de un tamaño medio, gracias al IPv6 este trabajo ya se podrá hacer de forma no presencial. Tras contratar el usuario los servicios de la empresa, ésta sólo tendrá que enviar a sus empleados para que conecten físicamente los ordenadores entre si (trabajo que no conlleva demasiado esfuerzo). Una vez hecho esto, al contrario que en la versión 4, la red se autoconfigurará completamente, pero no sólo internamente, sino que si la red tiene una salida a Internet a través de un proveedor de Internet, el ordenador u ordenadores que se encarguen de unir la red local con dicho ISP, automáticamente se autoconfigurarán para comunicarse con los del proveedor. Todo quedará reducido a contratar un servicio de administración, que se podrá realizar de forma totalmente segura desde un lugar remoto, una utopía que se daba ya por imposible debido a la inseguridad que la Red de redes estaba sufriendo en los últimos años. Hay que tener en cuenta el ahorro en recursos tanto económicos como humanos que supondrá este nuevo protocolo, dejando que sea la propia red la que se encargue de autoconfigurarse, con la ventaja que reporta este cambio de filosofía a los usuarios de ordenadores portátiles o dispositivos móviles. Pero no sólo será la red local la que se autoconfigure. Como tal, el IPv6 será adoptado por un sinfín de productos de comunicaciones como el protocolo de comunicaciones que es, por lo que en unos años ya no será raro ver cómo a través de un teléfono móvil se pueden controlar las aplicaciones disponibles en el ordenador de la oficina, o como a través de un reloj de pulsera el usuario puede saber si su red ha sufrido algún ataque de importancia. Historias de ciencia ficción que hace un par de años sólo estaban en la mente de algunos "locos".

Pero los beneficios del IPv6 no quedan ahí. Con lo que Internet está avanzando en estos días, ya es frecuente ver cómo más y más proveedores y portales de importancia patrocinan los conciertos de músicos y artistas para ofrecerlos por la Red. Esto antes requería un gran número de conexiones y líneas de gran capacidad con el consiguiente gasto. Gracias a la unión de los Jumbograms, paquetes de gran tamaño, a los servicios de Anycast y Multicast, ya es posible ofrecer una retransmisión de cualquier evento en directo y con una calidad inmejorable. Gracias al Anycast y al Multicast el usuario que desee transmitir dicho evento puede desde limitar la retransmisión del mismo a un grupo reservado de amigos o clientes, hasta ofrecer varias posibilidades de centros retransmisión, por si alguno de ellos se ve colapsado debido a la alta demanda por parte de los internautas, algo que ocurre con demasiada frecuencia en la actualidad, y que origina en la mayoría de las ocasiones la caída del servidor o servidores dedicados a tal fin. Gracias al Anycast el usuario podrá redireccionar el flujo de público de manera que todos queden convenientemente satisfechos. Esto no serviría de nada sin la posibilidad de emitir un mayor número de megabytes por paquete IP, ya que el actual tamaño limita en mucho la velocidad de las líneas de comunicaciones, incluidas las de las líneas de banda ancha, cuyo ancho de banda está infrautilizado teniendo en cuenta las velocidades que se pueden llegar a ofrecer, por ejemplo, en líneas de fibra óptica. Es por ello que con la llegada de los Jumbograms, paquetes IP que permiten un tamaño de hasta 4 gigabytes en comparación con los actuales que no llegan a un megabyte, conllevará el aumento geométrico de la velocidad de retransmisión, esencial en especial para el tan esperado vídeo con calidad digital en tiempo real.

RFC que tratan sobre el protocolo IPv6.  Nº RFC/Título

1809. Using the Flow Label Field in IPv6
1881. Ipv6 Address Allocation Management
1887. An Architecture for Ipv6 Unicast Address Allocation
1924. A Compact Representation of Ipv6 Addresses
1933. Transition Mechanims for IPv6 Hosts and Routers
2080. RIPng for IPv6
2081. RIPng Protocol Applicability Statement
2133. Basic Socket Interface Extensions for IPv6
2147. TCP and UDP over IPv6 Jumbograms
2185. Routing Aspects of IPv6 Transition
2292. Advanced Sockets API for IPv6
2374. An IPv6 Aggregatable Global Unicast Address Format
2375. IPv6 Munticast Addess Assignments
2428. FTP Extensions for IPv6 and NATs
2460. Internet Protocol, Version 6 (IPv6)
2461. Neighbor Discovery for IP Version 6 (IPv6)
2462. IPv6 Stateless Address Autoconfiguration
2463. Internet Control Message Protocol (ICMPv6) for IPv6
2464. Transmission of IPv6 packets over Ethernet Networks
2465. Management Information Base for IP Version 6
2466. Management Information Base for IPv6: ICMPv6 Group
2467. Transmission of IPv6 packets over FDDI Networks
2470. Transmission of IPv6 packets over Token Ring Networks
2470. IPv6 Testing Address Allocation
2472. IP Version 6 over PPP
2473. Generic Packet Tunneling IPv6 Specification
2474. Definition of the Differentiated Services Field on IPv4/6

Éste es el listado actual de los RFC que tratan sobre el IPv6, en breve y debido a que este listado se encuentra aún en desarrollo es posible que alguno de estos RFC sea sustituido por uno más actualizado.

6bone, la primera red basada totalmente en IPv6

Una de las primeras experiencias en la implantación de la nueva versión del protocolo IP en una red ha sido la red 6bone, formado por diseñadores, ingenieros y expertos del todo el planeta. Esta red experimental está abierta a todas las instituciones o particulares que deseen colaborar como beta testers de esta nueva filosofía de red. 6bone está incluida en Internet, es una subred de ésta, dentro de la cual se encuentran subredes como la WIDE japonesa. En España, las instituciones participantes se reducen a un par de compañías de telecomunicaciones, tres universidades y la red académica RedIRIS, una habitual de todas estas nuevas experiencias. Para más información se puede consultar su sitio Web en la dirección http://www.6bone.net

Jumbograms

Uno de los mayores problemas que han tenido los centros de investigación y las compañías que manejan un gran número de datos, como, por ejemplo, bases de datos masivas, ha sido el retardo que supone el límite que la versión 4 del IP impone a los paquetes IP, no más de 64 KB. Esto ha ocasionado que dichas compañías y centros de investigación hayan tenido que desarrollar sus propias aplicaciones y protocolos para lograr una mayor velocidad en la transmisión de datos a través de las redes informáticas. Es por ello que un grupo de centros de investigación han desarrollado HIPPI, un protocolo de comunicaciones por red que permite transmitir paquetes de hasta 4GB, llamados Jumbograms. Aunque estos paquetes en un principio no podían ser soportados por el IPv4, la versión 6 sí permite transmitirlos tras realizar las pertinentes y también complicadas adaptaciones necesarias del Internet Protocol. Esto ha ocasionado que sólo centros muy especializados se hayan puesto manos a la obra en este proyecto. De esos esfuerzos ha sido posible que aunque ninguna de las aplicaciones comerciales soporte este tipo de paquetes, el proyecto INRA, encargado de adaptar el IPv6 para los sistemas BSD (NetBSD, FreeBSD, OpenBSD), sí haya incluido soporte para Jumbograms en sus distribuciones.

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