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Cámaras de vídeo digital, JVC, Hitachi, Canon ... Artículo III de V: Cámaras de vídeo digital, Panasonic NV-GX7EG y Samsung VP-D130...  Cámaras de vídeo digital, Sony DCR-PC9E y Sony DCR-120E

El: 22/11/2002
Fuente:
Domótica Viva

Panasonic NV-GX7EG

Panasonic, con su modelo NV-GX7, nos presenta una auténtica videocámara de bolsillo con unas prestaciones realmente espectaculares, sin que se echen en falta funcionalidades importantes. Es más, su óptica, avalada ni más ni menos que por el fabricante Leica Dicomar, ofrece una abertura de F1,8 y zoom de 10 aumentos ópticos, características que se muestran más que aceptables para su reducido tamaño.

No nos cabe la menor duda de que la portabilidad es la principal característica de esta videocámara, la cual ocupa poco más que la palma de nuestra mano y, al mismo tiempo, resulta bastante ligera. Como no podía ser de otro modo, cuenta con una pantalla LCD de alta resolución en la que se pueden visualizar imágenes y menús, característica que hace más sencillo, si cabe, su funcionamiento. Asimismo, bajo esta pantalla se ubican los habituales controles para la reproducción, aspecto que permite unos sencillos e intuitivos control y visualización de las imágenes almacenadas en la cinta miniDV.

Continuando con la descripción de los distintos controles, cabe significar que, en líneas generales, la práctica totalidad presenta una buena ubicación y cómodo acceso. No obstante, el selector de modos de operación ofrece un modo de funcionamiento algo más laborioso y no excesivamente instintivo. Otro aspecto diferenciador es el sistema utilizado para la inserción la cinta miniDV, el cual presenta la particularidad de realizarse por la parte superior y, además, cuenta con un funcional pulsador para efectuar un cierre exento de atascos e incidentes. No podemos terminar este apartado sin destacar la presencia de un práctico sistema de flash integrado, así como de una versátil zapata para la inserción de otros elementos opcionales. Además, se dispone de un mando de control denominado “de estilo libre”, con el que hacer uso de las funciones más básicas de nuestra videocámara, para permitir grabar escenas sin la obligación de tenerla en nuestras manos.

Por otro lado, y al igual que sus rivales en la presente comparativa, este modelo de videocámara de gama alta incorpora un sin fin de funcionalidades que cubren sobradamente las típicas necesidades de los usuarios domésticos y semiprofesionales. En este sentido, no faltan prestaciones como un potentísimo zoom digital de 50X, (junto con los 10X ópticos podemos obtener un máximo total 500X), estabilización de imagen, visión nocturna, grabación en formato panorámico, la funcional ranura SD/MMC para el almacenamiento de fotografías y pequeñas secuencias de vídeo en formato MPEG4. Asimismo, en su modo de funcionamiento como cámara fotográfica digital es capaz de capturar imágenes en tres tipos de calidades y en dos modos de resolución diferentes, alcanzando un máximo de 1.280 x 960 puntos por pulgada.

Consecuentemente, y en función del tipo de calidad y formato de resolución utilizado, los 8 MB de capacidad de la tarjeta SD suministrada por el fabricantes darán cabida a un mayor o menor número de fotografías.

 

En el apartado de las conexiones tampoco hay nada que objetar, ya que, a pesar sus reseñadas contenidas dimensiones, no falta ningún tipo de conexión. Además, todos los conectores están adecuadamente distribuidos por la superficie de la videocámara, permitiendo un fácil acceso a los mismos. Para terminar de completar este punto, tanto la conexión digital DV como la analógica AV permiten importar y exportar de imágenes desde o hacia otros aparatos reproductores.

Por lo que respecta a la autonomía, el fabricante ofrece unas cifras que se nos antojan demasiados generosas, ya que, en la práctica, los valores obtenidos distan bastante de los reales, especialmente cuando se hace uso de la pantalla LCD. De cualquier modo, se sitúa a un nivel intermedio entre los equipos evaluados, y es bastante escaso para poder disfrutar sus numerosas funcionalidades durante todo un día de “excursión”.

En lo relativo al software y documentación, Panasonic sólo hace entrega de un CD-ROM con los controladores para la conexión de la videocámara al ordenador y una sencilla aplicación para el tratamiento de imágenes fotográficas, así como plug-in para la decodificación de archivos de audio en formato G.726. Obviamente, se echa en falta una herramienta para el tratamiento de las secuencias de vídeo digital. Por otra parte, el manual adjuntado no está traducido al castellano, si bien el fabricante dispone de una versión en formato PDF, con la que remediar este contratiempo.

En definitiva, una videocámara con prestaciones del más alto nivel, sin presentar un precio excesivamente desorbitado ni un tamaño externo demasiado generoso. Cualidad esta última, que le hace ser una excelente compañera de viaje para quienes la portabilidad sea una cuestión prioritaria.

Lo Mejor: Portabilidad
Lo Peor: Software y documentación

 

Samsung VP-D130

Samsung ha optado por un diseño compacto y cómodo, con unas características medias y un precio muy competitivo. Los usuarios domésticos de videocámaras digitales están de enhorabuena, pues en el mercado se pueden encontrar productos por debajo de los 1.000 euros. El producto presentado por Samsung dispone de todas las opciones que pueda necesitar un usuario sin experiencia en el mundo de la imagen digital, pero con las suficientes prestaciones como para aprovechar las excelencias de esta tecnología.

Su tamaño reducido facilita su transporte y su manejo, gracias a su diseño "vertical". Sus características, sin ser profesionales, cumplen los requerimientos mínimos para un usuario medio. Cuenta con zoom óptico de 12 aumentos, por 480 del digital. La resolución que alcanza el CCD es de 0,8 Mpixels, por debajo de la media de los productos comentados pero más que suficiente para ofrecer una calidad más que aceptable. El formato elegido para almacenar los vídeos capturados es miniDV, lo influye en lo reducido de su tamaño. Cuenta con estabilizador de imagen, esta característica es de especial importancia para que la imagen capturada sea lo más estática posible y no producir mareos en aquellas personas que vean nuestros vídeos.

Con un tamaño y peso similar a la videocámara de Panasonic, el modelo presentado por Samsung para la confección de esta comparativa es, con bastante diferencia, el producto más asequible a los bolsillos de los usuarios domésticos. No obstante, este menor precio viene acompañado, ineludiblemente, por unas menores funcionalidades. A pesar de ello, las capacidades básicas que ofrece no tienen nada que envidiar a las que presentan los modelos analizados en el presente artículo.

Externamente, la VP-D130 presenta el clásico formato cuadrángular, que resulta bastante compacto pero poco ergonómico. Sin salirse de la tónica general, incorpora un pantalla LCD de 2,5 pulgadas de tamaño, visor óptico y numerosos botones para su gestión y explotación. Con respecto a la óptica utilizada en este modelo, ocurre lo mismo, ya que nos encontramos con un objetivo de 1,8 de abertura relativa, 43,2 milímetros de distancia focal máxima y un zoom óptico de 12X aumentos.

En cambio, cuando comparamos las prestaciones de sus componentes electrónicos, podemos observar que la VP-D130 no está a la altura del resto de equipos evaluados. Sin embargo, sus funcionales elementales y la calidad de imagen son más que suficientes para quienes quieran dar sus primeros pasos en el apasionante mundo del vídeo digital.

En este sentido, el sensor CCD ofrece una resolución de 800.000 pixels, cifra sensiblemente inferior a los valores que presentan el resto de modelos. Además, el visor LCD sólo ofrece imágenes en blanco y negro. De cualquier modo, la pantalla LCD a color, dispositivo complementario al visor, muestra una notable calidad en la visualización de las imágenes y menús. Por último, aunque se dispone de una zapata para la inserción de elementos adicionales, se carece de un sistema de flash integrado, si bien, esta cuestión no resulta del todo prioritaria, ya que no incluye un sistema de captura de imágenes basado en la utilización de tarjetas de memoria.

Sin duda alguna, el inconveniente más notorio radica en la ausencia de una ranura para la incorporación de tarjetas de almacenamiento del tipo SD/MMC. Asimismo, esta carencia impide que se pueda implementar un sistema de fotografía basado en este tipo de soporte, mucho más eficiente y de mayor calidad que el que se obtiene con el uso de la cinta miniDV, el único disponible en este modelo.

Pese a estos inconvenientes, el comportamiento como videocámara resulta bastante satisfactorio, ya que incorpora las funcionalidades propias de estos dispositivos, entre las que no faltan un sistema de estabilización digital, un potente zoom óptico de permite alcanzar un aumento máximo de 480X, así como la posibilidad de configurar manualmente los valores de enfoque, exposición y obturación, entre otras muchos más. A pesar de todas estas interesantes capacidades, los resultados bajo alumbrado artificial no alcanzan el mismo nivel de calidad que en condiciones de buena iluminación.

Como aspectos diferenciadores, y debido a su clara orientación hacia los usuarios más inexpertos, esta videocámara dispone de un sistema dual para el manejo del zoom que ofrecen distintas velocidades de control, y dos botones (Easy y Custom) que predeterminan configuraciones distintas que pueden personalizarse en función de los conocimientos y experiencia de los diferentes usuarios. No obstante, estas configuraciones se pierden cada vez que se retira la batería de la videocámara.

En referencia a su conectividad, este modelo incorpora los habituales conectores para vídeo, tanto digital como analógico, pero con la limitación de ser únicamente puertos de salida. La conectividad con el PC se realiza por medio del "cable de fuego" y USB, más cómodo para transferir las imágenes capturadas en modo fotográfico. Las capturas realizadas se almacenan en tarjetas de memoria SmartMedia; el fabricante proporciona una tarjeta de 8 Mbytes, un tanto escuetos a nuestro entender, pecadillo perdonable debido a lo ajustado del precio.

Para finalizar, la documentación adjuntada cumple adecuadamente su papel. De igual modo, Samsung incluye una serie de sencillas aplicaciones de software, entre las que destacan los programas Photo Suite III SE y DVC Media 2.0 Player, con las cubrir convenientemente este apartado.

En resumidas cuentas, los poco menos de 1.000 euros que cuesta esta videocámara digital, sin que ello vaya en demérito de sus prestaciones. son un poderoso reclamo para todos aquellos usuarios que quieran iniciarse en las artes del vídeo digital, Sin duda la excelente relación calidad-precio es el valor más importante de este producto.

Lo Mejor: Precio 999 euros

Portabilidad

Lo Peor: Prestaciones como cámara fotográfica digital

www.samsung.es

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